Honduras
En el pintoresco pueblo de San Juan de Flores, más conocido como Cantarranas, el luto se ceñía este viernes sobre cuatro viviendas marcadas por la tragedia del accidente ocurrido ayer en el kilómetro 15 de la carretera a Valle de Ángeles.
Cuatro personas perecieron y 36 resultaron heridas cuando el bus de la ruta Cantarranas-Tegucigalpa se precipitó a un abismo de unos 75 metros de profundidad.
Una de las víctimas mortales fue el señor Juan Ramon Flores Girón, un productor de dulce de 62 años, cuyos restos mortales eran velados en su casa de habitación.
Con excepción de los otros tres fallecidos, Flores Girón será enterrado hasta el sábado, ya que sus parientes aguardan la llegada de familiares procedentes de Nacaome, al sur de Honduras.
El accidente se debió a fallas mecánicas en la unidad de transporte, un talón de Aquiles en el servicio urbano e interurbano que no ha logrado ser subsanado pese a los constantes operativos que realizan las autoridades de Tránsito.
En diciembre pasado, dos personas murieron a causa de desperfectos mecánicos de buses en hechos distintos, uno en la quinta avenida de Comayagüela y otro en el bulevar del norte.
Ese mismo mes dos autobuses se incendiaron, el primero el día 28 en la carretera del sur, y el segundo en la víspera de Nochevieja en un tramo de la zona norte.