Honduras
El director de un albergue para niños estuvo a punto de morir quemado el pasado martes en la noche, cuando seis sujetos asaltaron el centro de beneficencia y golpearon al encargado del lugar.
Eran cerca de las 8:45 de la noche cuando los hombres con sus rostros cubiertos sorprendieron al matrimonio que maneja el albergue Casa Hogar de Refugio Internacional, una dependencia del Instituto Hondureño de la Niñez y la Familia (Inhfa).
Los afectados, afortunadamente, lograron salir ilesos del atraco, sin embargo el vehÃculo que utilizaban para trasladar a los niños a la escuela y realizar las compras para el funcionamiento adecuado de la institución, fue quemado.
Róger Palacios y su esposa MarÃa Barrasa están a cargo del centro desde 2005.
Según Barrasa, el hecho se suscitó a eso de las 8:45 de la noche cuando Palacios se encontraba hablándole de la palabra de Dios a los niños en el comedor del centro de formación y como es una costumbre, tras la lectura de La Biblia ven televisión en el mismo lugar.
"Mi esposo notó que una de las luces del patio estaba apagada, cuando generalmente permanece encendida por las noches y decidió salir a ver qué pasaba.
Al llegar al sitio los hombres con sus rostros cubiertos lo atacaron y lo golpearon", dijo Barrasa.
Agregó que cuando Palacios era vÃctima de la violencia, ella se encontraba en su apartamento tratando de dormir a uno de los 21 niños albergados, que tiene apenas 20 meses de nacido.
Lo que le llamó la atención sin saber qué ocurrÃa en el patio, fue que escuchó un balazo, al momento en que tres de los menores que estaban en el comedor llegaron a alertar por lo ocurrido.
"Antes de salir del cuarto tocaron la puerta y pregunté quién era, a lo que me respondieron que abriera, que si no querÃa hacerlo ellos la botarÃan y procedà pero eran dos los sujetos que obligaron a uno de los niños y a mà a permanecer en el piso boca abajo mientras registraban y sacaban varias cosas de la habitación", lamentó Barrasa. El director del centro fue obligado a entregar las llaves del vehÃculo marca Isuzu D-Max, blanco, el que utilizaban para las diligencias del albergue.
"Le metieron fuego al carro con la idea de que Róger resultara calcinado junto al automóvil", explicó.
"Yo no estuve durante ese tiempo pero cuando todo pasó él me comentó lo sucedido y comprendà el amor que Dios nos tiene a todos porque el vehÃculo quedó en neutral y se alejó de mi esposo para terminar quemándose en otro lugar", comentó Barrasa.
En horas de la mañana de ayer los hermanos de Palacios llegaron a apoyarlo mientras él interponÃa la denuncia correspondiente en las oficinas de la DNIC en Quimistán.
Barrasa afirmó que lo que los sujetos se llevaron una computadora, un reproductor de pelÃculas, dos celulares y una cámara fotográfica.