Honduras
La algarabÃa que se habÃa formado tras el encuentro deportivo se aplacó con una ráfaga de disparos.
Cerca de 10 minutos de terror sembraron unos 12 sujetos armados con fusiles de asalto en las canchas de fútbol rápido Sport Plaza, ubicadas en la colonia JardÃnez del Valle, en San Pedro Sula, zona norte de Honduras.
Eran cerca de las 10:25 de la noche cuando tres personas caÃan sin vida y cinco eran heridas, en un hecho que se convirtió en la primera masacre de 2011.
En el lugar del tiroteo fallecieron Rodolfo Estuardo Zúniga RodrÃguez, de 22 años, quien era licenciado en diseño gráfico y laboraba en una agencia de publicidad en esta ciudad; Wilfredo GarcÃa Vásquez, de 32, que se desempeñaba como guardaespaldas privado, y Misael Rubà Sagastume, de 28, quien trabajaba como jardinero del local.
De forma posterior, en el interior del Instituto Hondureño de Seguridad Social se despedÃa del mundo Daysi Yessenia Oviedo, de 22 años.
Según la versión de las autoridades de la PolicÃa Nacional, lo ocurrido es propio de grupos dedicados a la distribución y venta de drogas en la zona norte del paÃs.
Los malvivientes, de acuerdo con los informes policiales, huyeron en tres vehÃculos, dos turismos oscuros y un pick-up, luego de cometer la masacre.
Informes
El jefe metropolitano de la PolicÃa Nacional Preventiva, Héctor Iván MejÃa, dijo que, de acuerdo con la escena, se trata de un pleito de bandas.
"Todo nos hace ver que esto es una lucha de grupos, una demostración del crimen organizado que tiene un mensaje y que debemos establecer hacia quién iba dirigido", afirmó MejÃa.
En el escenario se encontraron municiones de AK-47, de armas automáticas y de nueve milÃmetros, además de un automóvil blindado.
Las autoridades policiales indicaron que no se puede asegurar si el lugar, una plaza deportiva, es también un punto de distribución y venta de droga.
"Hicieron estallar dos granadas y también hay munición calibre 7.62 milÃmetros, que es la que se utiliza en las AK-47, municiones de fusil M-16 y lanzagranadas", expuso MejÃa.
Se salvó por instinto
Como una segunda oportunidad de vida ha descrito una persona el hecho de que sobrevivió a la balacera.
"Al inicio no sabÃa lo que pasaba, aunque escuché el fuerte ruido; luego me fijé en los disparos, que eran como luces en las paredes, y fue entonces que me tiré al suelo, solo baje la cabeza y esperé".
"Estuvieron como diez minutos disparando o asà me pareció y casi cuando se iban me dieron dos balas, una en el brazo y otra en la mano", relató el joven que pidió no ser identificado y que no se revelara el centro donde está siendo atendido.
Cuatro meses de casada
Daisy Oviedo se convirtió en la cuarta vÃctima fatal del hecho violento. La joven tenÃa cuatro meses de haberse casado con Guillermo LaÃnez, trabajaba como profesora y estudiaba pedagogÃa.
El esposo de la joven no resultó herido en el tiroteo, pero se encontraba destrozado por la pérdida de su mujer.
"Siempre le pedÃa a Daisy que me acompañara cuando venÃa a jugar. Justamente ese dÃa ella no querÃa venir, pero yo insistÃ. Ella cambió de opinión y vino. Nunca me imaginé que esto podrÃa suceder", expresó LÃnez.
último adiós a ejecutivo
En un ambiente de dolor e indignación fue sepultado ayer Rodolfo Estuardo Zúniga RodrÃguez, de 22 años.
La vÃctima era originaria de esta ciudad puerto, pero residÃa en San Pedro Sula por trabajo.
Según sus familiares, tenÃa poco tiempo de estar laborando como ejecutivo creativo en diseño gráfico en una agencia de publicidad, pero los fines de semana regresaba a Puerto Cortés a visitar a su familia. "Lo llamamos temprano ese dÃa para que fuera al estadio a ver el partido de Platense y Real España, pero nos dijo que no podÃa y que tenÃa planes con sus compañeros de trabajo para ir a jugar fútbol. Si se hubiera ido con nosotros al estadio, mi adorado sobrino estarÃa con vida", dijo una de sus tÃas.