Honduras
Buscó al hombre equivocado en el lugar equivocado y todo por un mensajito que miró en un canal de televisión.
Marleny Yolanda, de 30 años, supuesta empleada del Registro Nacional de las Personas (RNP), está con un pie en la cárcel al ser capturada por la Policía con varios billetes falsos que recibió de un presidiario a cambio de un favor sexual.
La mujer fue arrestada por agentes de la Unidad de Análisis de la Policía Preventiva en el momento en que realizaba unas compras en la Feria del Agricultor, frente al Estadio Nacional, a raíz de una denuncia, según informó el subcomisario Miguel Martínez Madrid.
La mujer compraba provisión con varios billetes de a 20 lempiras y, de repente, fue interceptada por los policías vestidos de civil, quienes la trasladaron a las instalaciones de la Jefatura Metropolitana 1.
La detenida le aseguró a la Policía que fue víctima de un engaño de parte de un recluso de la Penitenciaría Nacional Marco Aurelio Soto, con quien sostuvo una relación sexual durante su primera visita.
Cayó por incauta
Marleny Yolanda relató que el lunes de la semana pasada miró un mensajito en un canal de televisión local que decía “hombre quiere conocer una dama de 28 a 30 años”.
Prosiguió que pensando en lo económico decidió llamarlo y la sorpresa que se llevó fue que se trataba de un preso de la PN de nombre Santos.
Prosiguió que el recluso le prometió que le pagaría muy bien y que, además, le daría de todo lo que ella le pidiera.
El miércoles se movilizó al reclusorio donde pasó lo que tenía que pasar, porque, según ella, “siempre tiene que haber un error”.Dijo que antes de salir del módulo, Santos le pagó unos 700 lempiras en billetes de a 20 lempiras, pero que nunca se imaginó que eran falsificados.
La capturada fue puesta a la orden de la Fiscalía para que se le instruya el respectivo proceso judicial.
Los cuerpos de investigación policial averiguan si la historia que cuenta Cruz Salinas es real o si tiene algún grado de responsabilidad en el acto delictivo. Ella fue puesta a la orden de la Fiscalía para que se le instruya el respectivo proceso.