Honduras
Tras haber sido intervenida quirúrgicamente por un espacio de 40 minutos, la directora del Centro Universitario Regional del Litoral Atlántico (CURLA), Magda Hernández, se encuentra estable y fuera de peligro.
La docente fue objeto de una operación en la que se la extrajo una ojiva del rostro, la cual estaba incrustada cerca de su nariz, producto del atentado que sufrió a manos de motorizados ayer en horas de la mañana, cuando se aprestaba a llegar al centro educativo.
El especialista Rigoberto Tábora fue el encargado de brindar las atenciones del caso, quien refirió que el estado de salud de la paciente era estable.
Fuera de peligro
La operación consistió en una cirugÃa endoscópica nasal, reparaciones internas, asà como la recuperación del objeto extraño que se encontraba en la paciente.
"Duró unos 40 minutos, su estado actual es muy bueno y se encuentra fuera de peligro", dijo el galeno.
La paciente deberá estar bajo un reposo total y se le ha recomendado posteriores terapias con psiquiatras, ya que el estado emocional es un tanto complejo debido al trauma que ha presentado tras el atentado.
"Ella necesita mucho apoyo emocional, no es fácil estar en una situación de esta naturaleza, por lo que hemos recomendado que se ponga posteriormente en manos de especialistas", indicó.
Medidas disciplinarias
Luego de los hechos ha trascendido que la licenciada Magda Hernández, en fechas pasadas, comenzó a poner en marcha una serie de medidas de orden disciplinarios con docentes y personal del CURLA, situación que, según versiones de personas cercanas a la directora, pudo haber generado algún tipo de inconformidades.
De igual manera se investiga lo relacionado a una importante cantidad de predios de la referida universidad, que en estos momentos se encuentran ocupadas por personas que se han apoderado de los terrenos.
Un equipo de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (Dnic) será el encargado de establecer los pormenores del caso, en donde se espera dar con los responsables del intento de femicidio. Grupos de maestros y familiares de Magda Hernández, que se encontraban fuera de la sala de cuidados intensivos, elevaron plegarias por la pronta recuperación de su compañera de labores.
"Pedimos a Dios que la guarde y la vuelva a poner en sanidad, ella solo quiere cosas buenas para la universidad", dijo una docente.