Honduras
La estudiante de medicina asesinada anoche en la colonia Residencial Plaza de Tegucigalpa era acosada por un ex novio de origen beliceño, informaron sus padres este miércoles.
Ilsa GarcÃa Romero recibió al menos siete puñaladas en el tórax cuando se dirigÃa a su casa, cerca de la colonia La Joya, según revelaron sus padres a una emisora de la capital de Honduras.
Inicialmente se informó que habÃa muerto de varias heridas de arma de fuego.
El novio, del que no revelaron el nombre, serÃa investigado como sospechoso de la muerte de la estudiante hondureña que cursaba el quinto año de medicina.
"El joven que la acosaba era de origen beliceño, ese muchacho era vago, drogadicto", dijo don EfraÃn GarcÃa, papá de Ilsa.
Contó que su hija y el joven se conocieron en la universidad y que él estudiaba "creo que ingenierÃa industrial". Se hicieron novios y la joven "lo presentó a la casa, lo recibimos muy bien", recordó.
No obstante, don EfraÃn y su esposa Hilda notaron que el novio de su hija era de "modales fuertes" y "le aconsejamos que se retirara" ya que temÃan que de llegar a formar un hogar ella fuera maltratada.
El noviazgo duró dos meses, hasta que Ilsa le puso punto final, "entonces él parece que insistÃa, pero no sé si él sea causante de la muerte", dijo el padre de familia.
"Yo lo que miraba era como un amor obsesivo", recuerda doña Hilda, mamá de la muchacha que en septiembre cumplirÃa 22 años.
"Muchas veces llegó a mi casa a tocar el portón" pidiendo ver a Ilsa. Pese a que la madre le decÃa que ella estaba estudiando o desvelada, él insistÃa "solo un segundo por favor". Tras nuevas negativas "se quedaba pensativo y decÃa 'está bien, disculpe'".
Sus sueños
Aunque Ilsa era una joven determinada y "de carácter fuerte", puso fin a su relación atendiendo los consejos de sus padres y porque sus estudios de medicina era lo que realmente la motivaban.
Su madre recuerda que últimamente ella se habÃa dedicado más a sus estudios. "No salÃa, pasaba estudiando, ella venÃa muy emocionada a contarme sus experiencias, cómo habÃa atendido a sus pacientes, cómo le habÃa ido, y yo la miraba a ella muy entusiasmada, muy feliz, era una muchacha muy activa, muy madura para la edad de ella".
La joven, que tenÃa dos hermanas y dos hermanos más, no pensaba en hacer dinero con su carrera.
"Su anhelo era ser médico y una de las cosas admirables de ella es su sensibilidad humana", recuerda don EfraÃn.
"Ella siempre miraba en el hospital gente humilde y decÃa ella 'cuando yo sea médico yo los voy a tratar bien', porque ella miraba que algunos médicos no los trataban bien", agrega.
Los hechos
Doña Hilda se comunicaba con su hija por mensajitos a través del celular. "Le llamo para cuando vaya para la facultad (de medicina)", escribÃa a su madre.
"Y yo le decÃa 'hija a qué hora vas a salir', que te vaya a traer tu papá". Pero cuando salÃa antes de las 7:00 de la noche de sus labores en el hospital Escuela o en la facultad, Ilsa preferÃa irse en taxi colectivo, ya sea de la Kennedy, La Joya o Los Llanos, para llegar a su casa.
Asà fue el martes.
Poco después de las 7:00 de la noche, "me fueron a dar el aviso que (una muchacha) ocupaba ayuda, auxilio", recuerda la mujer que salió a esperar a su hija "porque me dijeron que habÃa habido disparos y que ella habÃa corrido, como que la querÃan maltratar".
El cuerpo tendido resultó ser el de su hija.
"Yo quisiera que quede claro que nosotros no estamos acusando a nadie de la muerte de mi hija, nosotros creemos que esto más es producto de la criminalidad", insistió EfraÃn GarcÃa.
No obstante, pedirán que el ex novio sea tomado en cuenta en las investigaciones.
"Mi hija murió, yo no sé quién la mató", dijo Hilda Romero.
Los restos de la joven están siendo velados en la funeraria San Miguel Arcángel de la colonia Kennedy. Mañana a las 5:00 de la mañana será trasladada a Goascoran, Valle, donde le darán sepultura.