Honduras
Una de las organizaciones más grandes del crimen organizado que operaba en la capital recibió un fuerte golpe.
Varios miembros la Mara 18 fueron capturados tras un fuerte enfrentamiento armado que protagonizaron con policías en el anillo periférico y en un posterior allanamiento ejecutado en una zona residencial.
En la acción policial se decomisaron armas de fuego de grueso calibre, chalecos antibalas de la Policía Nacional, carros robados y otras evidencias.
Cinco de los inadaptados sociales resultaron heridos en la balacera, por lo que fueron trasladados al hospital Escuela.
También, dos policías salieron con heridas leves pero están fuera de peligro.
Los pandilleros heridos fueron identificados por la Policía como Marlon Alberto Antúnez, alias "Chiminín"; Miguel Enrique Figueroa Suazo, residente en la colonia La Vega; Gerson Manuel Rivera Torres, vecino de la Óscar A. Flores; Saúl Ricardo Izcano, alias "El Flaco", con domicilio en Villa Nueva y un discapacitado que solo se identificó con los apodos de "El Diablo", "Cayfado" y "Estanque".
Las autoridades confirmaron que el último padece una enfermedad incurable.
Estos fueron arrestados tras el cruce de fuego que protagonizaron con agentes de la Policía Preventiva, cerca de Prados Universitarios, atrás del Coliseum Nacional de Ingenieros, en el anillo periférico.
En el allanamiento ejecutado por las unidades de investigación policial en la residencial Montefresco, se reportó la captura de siete inadaptados sociales más que pertenecen a la misma banda.
Entre los detenidos se identificó a Jessica Patricia Castellanos, de 26 años; Karen Vanessa Alfaro Mejía, de 23; Marvin Saúl Castillo Veliz, de 20, y cuatro menores de edad.
En la lujosa residencia que los maleantes rentaban en la zona, se encontró una fuerte cantidad de documentos de personas que habían sido asaltadas, como tarjetas de identidad, licencias de conducir, tarjetas de crédito, carnets del Seguro Social y libretas bancarias, entre otros.
Al lugar se presentó el ministro de Seguridad Óscar Álvarez, así como los altos mandos de la Policía Nacional.
Equipos de la Dirección Nacional de Investigación Criminal, (DNIC) en conjunto con otras unidades de inteligencia policial continuaban ayer con los operativos orientados a identificar a otros integrantes de la banda de maleantes.
Esta banda es considerada como una de las más peligrosas que ha operado en la capital por su participación en robo de automóviles, asaltos, secuestros, sicariato, secuestros y, posiblemente, tráfico de drogas, entre otros.
Persecución y balacera
Un oficial de la Policía Motorizada, que prefirió mantener su nombre en el anonimato, reveló que alrededor de las 5:00 de la mañana varios maleantes con chalecos de la Policía Nacional y armas de grueso calibre interceptaron a una familia en su casa ubicada en la colonia Sempé.
Tras amarrar a los residentes y despojarlos de varias prendas de valor, huyeron llevándose un automóvil marca Toyota 3.0 doble cabina, color blanco.
Los maleantes se conducían en una camioneta marca Hyundai, color blanco, con placas PBP-9196, cuyo número de matrícula corresponde a un turismo verde, según confirmó la Policía.
De inmediato, agentes policiales en patrullas y motocicletas iniciaron una fuerte operación en busca de los maleantes por distintos puntos de la ciudad.
Minutos más tarde localizaron la camioneta y el pick-up a la altura de la colonia Villa Nueva, cerca del desvío de Los Pinos, por lo que inició una persecución.
En un intento de burlar a los policías, los mareros tomaron rumbo al anillo periférico en dirección a la salida a Valle de Ángeles, pero a la altura del Coliseum fueron interceptados por otros patrulleros.
De inmediato se produjo un nutrido tiroteo que generó un ambiente de zozobra en los moradores del sector.
El saldo fue de cinco mareros heridos, mientras que una mujer trató de escapar y fue aprehendida por los policías.
La camioneta resultó perforada a balazos, mientras que en la escena quedaron varios casquillos de bala y dos chalecos antibalas.
A la altura del puente, a desnivel de la colonia San Miguel, otros compinches dejaron abandonado el pick-up blanco que minutos antes se habían robado. La Policía constató que la camioneta tenía cuatro días de haber sido robada en un punto de la capital.
El golpe del año 2011
El ministro Álvarez calificó la operación policial como "el golpe del año 2011", porque se capturó a una peligrosa banda que estaba haciendo desastres, por su participación en actividades del crimen organizado.
Manifestó que los maleantes se dedicaban al robo de vehículos, sicariato, asalto a personas y actividades de extorsión en contra de motoristas del transporte urbano y de comerciantes en la capital.Se sospecha que estos sujetos hasta montaban falsos operativos, en los que raptaban a las personas o las despojaban de sus pertenencias.
"Es un duro golpe el que hemos dado al crimen organizado en esta zona del país", expresó.
Agregó que además de cientos de tarjetas de identidad, licencias de conducir y otros documentos, también se incautaron llaves de carros robados, cascos de moto que eran utilizados en sicariato y asaltos.
El funcionario felicitó a los elementos de la Policía Nacional que participaron en la operación, ya que la acción fue contundente y "me parece que es casi decir que es el golpe del año 2011, donde hemos desarticulado esta banda que estaba haciendo desastres".
Confirmó que seguirán trabajando hasta desarticular en su totalidad toda la banda delincuencial.
Álvarez vinculó a los mareros en una serie de crímenes ocurridos en la capital en los que han participado hombres que portan chalecos de la Policía Nacional, lo que está en proceso de investigación.
Estas personas tenían una banda bien organizada, dijo, gran cantidad de vehículos robados y sicariato, delitos que eran cometidos desde esta base de operaciones en Tegucigalpa.