Honduras
Supuestos sicarios motorizados les dispararon a mansalva mientras platicaban sentados en un muro del barrio Villa Adela, sin que la Policía conozca los móviles.
Dos jóvenes perdieron la vida la tarde de ayer de múltiples heridas de bala que les infirieron dos malhechores con armas automáticas.
Uno de los infortunados falleció al instante, mientras que el segundo murió en el trayecto al hospital Escuela, adonde fue trasladado en un intento de salvarle la vida.
En tanto, los criminales se dieron a la fuga con rumbo aún desconocido.
Las autoridades identificaron a las víctimas como José Carlos Aguilar Ávila, de 19 años, residente en el sector, y Emanuel Escobar, de 23 años, con domicilio en la colonia Rodríguez, quien era conocido en la zona bajo el alias de “Tato”.
Agentes de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) iniciaron las averiguaciones preliminares con el fin de establecer los móviles del doble crimen e identificar a los autores materiales.
Ataque sangriento
Según relatos de testigos, a la 1:30 de la tarde, los ahora occisos conversaban sentados en un muro ubicado entre Villa Adela y la colonia Rodríguez, entre la octava y novena avenidas de Comayagüela.
De repente llegaron dos individuos en una motocicleta gris sin placas, se bajaron y los atacaron a balazos.
Aguilar Ávila expiró al instante, mientras que Escobar fue auxiliado por vecinos y trasladado al hospital Escuela en una patrulla de la Policía Preventiva.
Al llegar al centro hospitalario, los médicos de turno confirmaron que el muchacho había expirado a causa de varias heridas.
Mientras tanto, el cuerpo inerte de Aguilar Ávila quedó tendido en la orilla del muro.
Agentes de la Policía Preventiva se movilizaron en patrullas y motocicletas en busca de los autores materiales del sangriento suceso, pero no lograron dar con su paradero.
Técnicos de la Sección de Inspecciones Oculares de la DNIC se presentaron a realizar la requisa en la escena del crimen, donde encontraron varios casquillos de bala calibre 9 milímetros.
Investigación preliminar
Testigos les revelaron a los investigadores del cuerpo policial que los dos asesinos llegaron en una moto sin placas y que a media cuadra los esperaban otros compinches en un automóvil de color gris.
Tras consumar el doble crimen, la motocicleta y el vehículo arrancaron a gran velocidad, pasaron por la colonia Rodríguez en dirección a El Country, según revelaron varios testigos.
Las investigaciones preliminares realizadas por agentes de la Sección de Homicidios de la DNIC apuntan a que podría tratarse de un ajuste de cuentas ejecutado por supuestos matones a sueldo, a quienes les siguen la pista.
Empleados del Ministerio Público reconocieron el cadáver de Aguilar Ávila en la escena del crimen, luego se movilizaron hacia el principal centro hospitalario del país a realizar el levantamiento de Escobar.
Una fuente oficial de la Dirección de Medicina Forense confirmó que el cuerpo de Aguilar Ávila presentaba 15 orificios de bala, por lo que la Policía presume que los dos jóvenes fueron atacados con saña.
Se conoció que los cuerpos de investigación policial tratan de establecer si el hecho sangriento tiene relación con actividades del crimen organizado, especialmente con la venta de drogas.
Moradores de la zona revelaron que Enmanuel Escobar vivía solo con su hijo de 2 años, ya que se había separado de su compañera de hogar, y lo describieron como un joven tranquilo.