Honduras
El presidente Porfirio Lobo prometió ayer investigar a fondo la muerte del comunicador social Héctor Francisco Medina Polanco, quien fue abatido la noche del martes en Morazán, Yoro.
El titular del poder Ejecutivo dijo que buscará agilizar las investigaciones no solo de este hecho criminal, sino también de los demás casos de comunicadores sociales que han perdido la vida en los últimos dos años.
Medina Polanco se convirtió en el primer periodista muerto de 2011. En 2010 murieron al menos 10 comunicadores sociales.
"Vamos a continuar con los procesos de investigación... Hemos reiterado nuestra petición de ayuda, incluso la semana antepasada se comunicó conmigo la secretaria de Estado Hillary Clinton y le expresé nuestro deseo de que nos ayuden en reforzar el proceso de investigación, igual lo hemos hecho con Colombia, igual lo hemos hecho con España", afirmó Lobo.
El mandatario sostuvo que es necesario reforzar varios aspectos en el tema de la investigación en Honduras.
Condena
Entre tanto, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó ayer el homicidio del periodista Medina Polanco y pidió al gobierno del presidente Porfirio Lobo cumplir con su compromiso de proteger a la prensa y combatir la impunidad que rodea a una decena de casos de reporteros hondureños asesinados en los últimos meses.
Medina Polanco, de 36 años, era productor y conductor del noticiero por cable TV9, transmitido por Omega Visión en Morazán, Yoro, al norte de Honduras.
El 10 de mayo en la noche, a pocas cuadras de su vivienda, el periodista fue alcanzado por desconocidos que también se trasladaban en motocicleta, hiriéndolo con tres tiros en la espalda y uno en un brazo.
Medina Polanco fue trasladado a un hospital de San Pedro Sula, donde falleció al día siguiente.
El presidente de la SIP, Gonzalo Marroquín, repudió el asesinato y pidió al presidente Porfirio Lobo "cumplir con los compromisos contraídos públicamente para detener la violencia contra la prensa y esclarecer los crímenes contra periodistas".
Medina Polanco ya había denunciado haber sido víctima de amenazas de muerte y de otros dos atentados.
Ayer se investigaba la hipótesis de que el crimen tuvo que ver con sus labores como promotor de las escuelas Proheco y no por actividades periodísticas.