Honduras
Honduras cuenta a partir de hoy con una cárcel de máxima seguridad para recluir a los criminales más peligrosos del paÃs.
En un ceremonia oficial, a la que asistió el presidente Porfirio Lobo Sosa y el encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos en Honduras, Simon Henshaw, las autoridades de la SecretarÃa de Seguridad inauguraron las instalaciones que albergarán a 220 reos acusados y enjuiciados por delitos como narcotráfico, secuestro, robo de vehÃculos, asesinato y asociación ilÃcita.
En su discurso, "Pepe" Lobo afirmó que la apertura del módulo de segregación administrativa muestra el compromiso del gobierno de Honduras, como una señal de continuidad de los proyectos incluidos en el Plan de Nación, un esfuerzo por modernizar la PolicÃa Nacional que inició en el gobierno de Ricardo Maduro (2002-2006).
Por su parte, Henshaw destacó el apoyo de EE UU la capacitación de personal penitenciario en Nuevo México, en el transporte de prisioneros de alto riesgo, administración y clasificación de privados de libertad y exhortó a los policÃas penitenciarios a llevar a cabo sus funciones en el marco de los estándares internacionales aprendidos durante su entrenamiento, relacionados con los derechos humanos.
"Felicitaciones por este importante logro. Estoy seguro de que los esfuerzos tendrán resultado, mejorando asà la seguridad del pueblo hondureño en los años venideros", manifestó el diplomático estadounidense.
Los reclusos que actualmente permanecen en otros presidios de Honduras serán evaluados por un equipo profesional para determinar si deben ser trasladados a la prisión especial.
El módulo, ubicado en la PenitenciarÃa Nacional de Támara, a unos 10 kilómetros al norte de la capital de Honduras, cuenta con la última tecnologÃa en materia de seguridad, sillas con escáner, arcos de seguridad, un centro de operación y cámaras de seguridad para vigilar dentro y fuera de la prisión.
Entre las normas que regirán la nueva cárcel se estipula que los internos permanecerán 22 horas al dÃa encerrados y las dos horas restantes servirán para tomar el sol y aseo personal.
La obra tiene un costo de 89 millones de lempiras, financiados con fondos nacionales.
El gobierno de Honduras contempla la construcción de otra cárcel de seguridad en la zona norte, especÃficamente en el municipio de Choloma, Cortés, luego de que en julio de 2010 decretara en emergencia penitenciaria debido a la sobrepoblación registrada en los presidios del paÃs.