Honduras
Casar personas del mismo sexo nunca antes se había intentado en Honduras, pero bien pudo ser un experimento social inédito lo que se pretendió realizar en el departamento de La Paz, aunque uno de sus protagonistas lo niegue.
El solo anuncio ha generado un escándalo, precisamente porque las uniones de hecho o matrimonios entre personas del mismo sexo no son legales en Honduras.
Es claro, según los entrevistados por EL HERALDO, que muchas de estas presiones que se ejercen en el país para legalizar estas uniones provienen del exterior.
De hecho, en algunos países, el termómetro inicial para una sociedad suele ser un anuncio de que se ha realizado una boda gay.
Hay grupos organizados, con sus respectivos comités, que analizan el impacto en los medios de comunicación, en las iglesias, en las esferas gubernamentales y en la sociedad en general.
De momento, el anuncio de que una pareja de hombres se había casado el fin de semana en La Paz generó un escándalo mediático, no así tantas reacciones oficiales como las esperadas.
De hecho, las únicas voces que han condenado el hecho, en caso de que se hubiera realizado, son el gobernador de La Paz y ayer lo hizo el ministro del Interior, Áfrico Madrid.
En parte, no hay reacciones porque el acto supuestamente no se consumó, al menos no hay pruebas de que la boda se haya realizado.
De hecho, Carlos Enrique Osegueda, quien se hace llamar "Vanesa", afirma que no hubo boda, sino la celebración de su cumpleaños.
Para diferentes actores de la sociedad civil, pretender legalizar el matrimonio homosexual establece un agravio contra la Constitución de la República.
"La Constitución de la República establece de manera clara, en el artículo 112, que fue enmendado en el 2005, cuando el presidente Porfirio Lobo era presidente del Congreso, que se prohíbe el Matrimonio y la unión de hecho entre personas del mismo sexo; el matrimonio y uniones de hecho entre personas del mismo sexo celebrados o reconocidos bajo las leyes de otros países no tendrán validez en Honduras", expresó la Coordinadora de Provida, Marta Lorena Alvarado.
"Lo que debemos de tener claro es que hay una presión internacional fuerte, sobre todo en países donde han tenido una tradición cristiana bien grande, porque se busca un desmontaje de todos los valores cristianos, de hecho yo no desligaría este show mediático de los ataques encarnecidos a la Iglesia Católica que se han suscitado, como parte de toda una ideología que intenta atrapar al Estado y a las mentes de los jóvenes", puntualizó.
Presiones
"La presión de la comunidad homosexual viene del exterior, es una agenda internacional que hemos visto y que no ha tenido sus raíces en Honduras. No creo que llegue esto a legalizarse en Honduras por ahora, creo que habrá más avances y más presiones, pero cada día debemos de prepararnos para servir al prójimo y prepararlo en las sagradas escrituras", puntualizó por su parte Miguel Muñoz, pastor de Confraternidad Evangélica.
Además, señaló que "no va a prevalecer en Honduras y no se va a dar un matrimonio entre dos personas del mismo sexo en Honduras, porque es más dificil que en otros países, porque ya está la prohibición en la Constitución de la República y eso es más complicado".
Entre tanto, el padre Juan Ángel López, representante de la Iglesia Católica, advierte que "la Iglesia nunca va a estar de acuerdo con que se afecte o se distorsione el sentido original de lo que significa una familia, lo que es el matrimonio, la unión de un hombre y una mujer. La Iglesia siempre estará a favor del apoyo a cualquier relación que esté orientada en ese sentido y de que exista el respeto a esta institución que es el pilar y fundamento de la vida familiar".
Es importante señalar que los grupos organizados en Honduras buscan, a través de reformas o de una constituyente, que el matrimonio entre homosexuales sea legalizado, lo que abriría las puertas para que puedan adoptar hijos.
"No sé si los que buscan una constituyente quieren llegar al poder para establecer estos matrimonios, pero lo importante es pasar del entretenimiento a los grandes problemas, como la falta de asistencia médica y educativa", concluyó Marta Lorena Alvarado.