Honduras
Unirse contra la delincuencia en lugar de "irse a esconder", recomendó este jueves a los transportistas el director de la Policía Nacional de Honduras, José Luis Muñoz Licona.
Su reacción se da luego de que varios de los trabajadores del transporte en la capital anunciaran que desistirán de laborar en ese rubro por el riesgo que corren ante las amenazas de las pandillas, que exigen el pago periódico del llamado "impuesto de guerra".
Taxistas, buseros, cobradores, despachadores de puntos de taxis y hasta pasajeros han perdido la vida de forma violenta tras acciones de venganza por parte de los mareros, quienes no perdonan si alguien se niega a pagar la cantidad que demandan.
"Tenemos que ver de qué forma nos unimos y combatimos la delincuencia, no solo es irse a esconder, sino actuar como organización de transporte porque si se retiran se beneficia la delincuencia", expresó Muñoz Licona.
"Taxistas delincuentes"
Al ser consultado cómo los transportistas no se retirarán si a diario sus compañeros son asesinados, el director de la Policía dejó entrever que hay taxistas que mueren de forma violenta porque algunos se dedican a la distribución de drogas.
"La delincuencia ahí mismo está metida, hay taxistas que distibuyen droga, que están metidos en la delincuencia; ellos tienen claro quiénes son los que podrían estar participando (en el crimen organizado)", declaró.
Recordó que "no se le puede poner un policía a cada persona" y lamentó que en Honduras existan únicamente 15 mil agentes de seguridad para proteger a toda la población.
Se refirió a la polémica tasa de seguridad, la cual espera que los empresarios aporten para que la Policía no "siga trabajando con las uñas".
En cuanto a la alta incidencia de agentes involucrados en el crimen organizado, Muñoz Licona aseguró que se están tomando las medidas para evitar la infiltración de delincuentes en esa institución de seguridad.