Honduras
El comisionado nacional de los Derechos Humanos Ramón Custodio pidió al Congreso Nacional tipificar el femicidio en el Código Penal hondureño y aplicar penas más fuertes en contra de los autores materiales de los crímenes en contra de las mujeres.
En un oficio enviado el jueves al Congreso hondureño, Custodio recomienda que se legisle en el sentido de crear el tipo penal específico de femicidio, con una pena mayor y con agravantes.
“Estamos tratando que en el Código Penal se tipifique en forma individualizada el crimen contra la mujer y si es posible que haya una pena agravada”, dijo Custodio.
El femicidio no existe en el Código Penal hondureño por lo que se aplican otros tipos penales detallados en el título sobre los “Delitos contra la vida y la integridad corporal”.
Hasta ahora, en Centro América los países que han legislado en la protección del derecho a la vida de las mujeres son Costa Rica, que lo hizo en abril de 2007; Guatemala, en marzo del 2008; y El Salvador, el 01 de enero de 2011.
Actualmente en el Congreso Nacional ya existe una propuesta encaminada a adicionar el artículo 118-A, al Decreto No. 144-83 del 23 de agosto de 1993 contentivo del Código Penal.
El artículo establece que comete femicidio quien diere muerte a una mujer, cuando concurra como circunstancia la relación íntima o de conveniencia, tales como el matrimonio o en unión libre de hecho ya sea que ésta última esté reconocida o no; sin que haya relación íntima o de convivencia exista acoso o ataque sexual; y que el hecho delictivo se realice por conexión.
La propuesta también determina que se impondrá pena de prisión de (30) a cuarenta (40) años a quien cometa actos de femicidio.
Las penas actuales oscilan entre los 20 y 40 años.
Ensañamiento
El femicidio es definido como "la muerte violenta de mujeres ya sea producto de un asesinato, homicidio o parricidio, por el hecho de ser mujer", situación que según Custodio se constituye como la mayor violación a los derechos humanos y el más grave delito de violencia contra la mujer.
Explicó que el femicidio se caracteriza por el ensañamiento que hay por parte del victimario, al mutilar, desmembrar o dejar marcas en el cuerpo de la víctima.
En ocasiones, señaló, aplastan la cara o queman su cuerpo para borrar la identidad de la víctima e incluso se producen masacres en donde la mujer es asesinada junto a sus hijos menores en su propia casa.
Declaró que la muerte violenta de mujeres aumenta cada año y al igual que ocurre con la mayoría de delitos en Honduras, la norma es la falta de castigo a los responsables.
“En manos de los asesinos perecen desde profesionales universitarias, amas de casa, mujeres en prostitución, estudiantes, trabajadoras de maquilas, vendedoras, ancianas y hasta niñas menores de diez años”, indicó.
Se estima que entre el 2002 y el primer semestre del 2011 murieron en forma violenta dos mil 364 mujeres.
Esta situación de violencia afecta a las mujeres en todos los rangos de edad y se expresa tanto a nivel físico, psicológico, sexual e incluso patrimonial.
Alrededor del 70% de las víctimas tienen un rango de edad entre los 15 y los 40 años, aunque las más expuestas a morir en forma violenta son las mujeres entre los 20 y los 24 años
Tendencia a la alza
Hasta el 15 de junio de 2011, alrededor de 190 mujeres perdieron la vida, de las cuales el 83% fueron víctimas de las armas de fuego, un 14% de las armas blancas, mientras que el resto murió por asfixia, estrangulamiento y por otras causas violentas.
Otro de los hallazgos registrados sobre la muerte violenta de mujeres es que en apenas 13 casos se conoció al responsable del hecho, lo que indica que en más del 90% de los delitos el victimario es desconocido.
Custodio considera que la actual situación de violencia contra las mujeres es producto de la ausencia de políticas públicas preventivas, la carencia de programas específicos contra el femicidio, las deficiencias en la investigación y la impunidad.
El ombudsman hondureño recordó que cuando fungió como presidente del Consejo Centroamericano de Procuradores de Derechos Humanos, en el 2006, propuso investigar el femicidio como una tendencia sociopática a nivel centroamericano.
“Hicimos el estudio y encontramos que Guatemala y Honduras es donde mueren más mujeres en forma violenta”, declaró.
Pese a que el estudio se hizo del conocimiento de las autoridades encargadas de la seguridad en el país, Custodio lamentó que aún no se haya diseñado una estrategia para detener, disminuir y poder controlar este fenómeno.
En su criterio, la falta de una política del Estado hondureño en esta materia es de una alta responsabilidad para quienes gobiernan el país.
Advirtió que si no se buscan estrategias urgentes para controlar la muerte violenta de mujeres va a pasar lo mismo que el SIDA porque cuando se presentó el primer caso en El Progreso, en 1985, nadie hizo nada.
Agregó que 26 años después la epidemia del SIDA tuvo un crecimiento de tal magnitud que "hoy somos uno de los países con más portadores del virus en el mundo".
Finalmente dijo que se debe priorizar y darle seguimiento a la violencia y la discriminación contra las mujeres, especialmente a la situación del femicidio, para lo cual es necesario unir esfuerzos entre todas las organizaciones que luchan por los derechos de la mujer, para brindar una respuesta satisfactoria, eficaz y oportuna a esta problemática y asegurar su pronta erradicación.
En su lucha contra los crímenes de mujeres, la Secretaría de Seguridad de Honduras anunció la creación de una unidad para sectores vulnerables, que investigará también las muertes de periodistas, jóvenes y la comunidad lésbico-gay y travestis.