Honduras
El llanto de centenares de estudiantes de la ciudad de Juticalpa inundó las instalaciones de la morgue capitalina.
La muerte de un reconocido ingeniero propietario del instituto Tecnológico San José fue la causa de que los educandos mostraran su consternación.
El fallecido de nombre José Roberto Soler Romero, de 28 años, residente en la cabecera departamental de Olancho, falleció en una clÃnica privada de varias heridas de bala que recibió en diferentes partes del cuerpo.
El cadáver fue trasladado a la morgue de Medicina Forense de la capital para practicarle la autopsia y establecer las causas de muerte.
Mientras tanto, un equipo de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC), de la jefatura departamental número 15, inició una serie de averiguaciones con el fin de establecer los móviles del sangriento suceso.
Se confirmó que la vÃctima era propietario del Tecnológico San José y que tenÃa cinco años de residir en la ciudad de Juticalpa.
El atentado criminal
Según el informe de la DNIC, el crimen se registró el jueves en horas de la noche en el barrio La Hoya.
Soler Romero salÃa de un taller de mecánica y en el momento en que se disponÃa a subirse a su automóvil fue atacado a balazos por criminales que hasta ayer no habÃan sido identificados por la PolicÃa.
Mortalmente herido fue trasladado a la clÃnica médica de la localidad, donde expiró.
Varios familiares y amigos de la vÃctima, asà como alumnos del centro educativo, llegaron a la morgue capitalina donde lamentaron el trágico deceso del profesional e hicieron un llamado a la PolicÃa para que investigue el caso.
La señora Trinidad Romero, madre de José Roberto, lo describió como un excelente hijo y compañero, una persona noble que cayó vÃctima de la violencia que se vive en el paÃs.
Aseguró que no guarda ningún rencor contra las personas que hicieron eso con su vástago, por lo que su muerte la deja en las manos de Dios.
"Yo bendigo a las personas que hicieron eso con mi hijo, ellos son usados por el enemigo, no saben el daño que causan, porque él no era malo", expresó la acongojada madre.
Confió que la versión que le dieron a ella es que Soler Romero salió de dar una clase y que recibió una llamada telefónica, por lo que se movilizó hacia el sitio donde tenÃa el carro, pero en el parqueo lo acribillaron.
Aseguró que su hijo nunca le comentó a la familia que tuviera enemigos o que recibiera amenazas de muerte, por lo cual mucha gente de Juticalpa está sorprendida por lo que sucedió. "Yo solo les pido (a los asesinos) que reconozcan que se equivocaron con mi hijo", expresó doña Trinidad Romero.