Honduras
Dormían plácidamente, sin imaginarse que un par de horas antes de comenzar su faena diaria encontrarían la muerte.
Se trata de dos hombres que fueron asesinados en una casa en la colonia Llanos de Sula, sector Rivera Hernández, ayer a las cuatro de la mañana cuando varios encapuchados forzaron la puerta.
Las víctimas respondían a los nombres de José Antonio Benavides Mejía, de 47 años, quien trabajaba como guardaespaldas, y German Froylán Rodríguez Carrión, de 31, propietario de la casa.
Testigos dijeron a la Policía que aproximadamente a las cuatro de la mañana de ayer sábado entraron a la colonia Llanos de Sula una camioneta y un turismo, de los que se bajaron ocho sujetos con chalecos antibalas y armas de grueso calibre, derrumbaron la puerta de la casa con una almádena, luego atacaron a Benavides Mejía, a quien hirieron mortalmente.
En este instante salió de su habitación Rodríguez Carrión y fue alcanzado por las balas.
Conjeturas
Según el jefe del Departamento de Homicidios de la DNIC, Edy Morales, el doble homicidio es un caso complicado por dos razones: “En primer lugar Benavides Mejía, según los archivos policiales, tenía antecedentes: estuvo preso en 2002 por posesión y tráfico de drogas; y la segunda razón, porque fue miembro de la banda de Los Olanchanos, de la que se habría retirado para dedicarse a ser guardaespaldas privado”.
“El análisis policial establece que dentro de estos grupos delictivos una deserción se paga con la vida, y esa sería la razón de su muerte; y como consecuencia, su patrón murió en la balacera porque se levantó al escuchar el tiroteo, ya que también estaban en la casa su esposa, sus hijos y su suegra”.
La segunda sospecha de los detectives apunta a que el objetivo podría ser Rodríguez Carrión, hermano de un dirigente político de la zona.
“Según las investigaciones, el occiso se salvó de un atentado criminal el 30 de octubre de 2010, ocurrido en la cancha de la Felipe Zelaya, adonde murieron 14 personas porque se negaron a decir adónde estaba Carrión.
En ese incidente Carrión dejó abandonado un carro doble cabina Navara blanco en la orilla del campo de fútbol porque para salvar su vida tuvo que huir por los bordos”.
Esas mismas personas, según Morales, podrían haber cometido el doble homicidio, ya que aprovecharon el hecho de que la casa no tenía cerco, y eso les facilitó que forzaran la puerta de entrada.
Apreciado
Los vecinos del infortunado estaban muy dolidos, pues Rodríguez Carrión era muy apreciado en la comunidad. Sus parientes se negaron a dar declaraciones.
Las autoridades de Medicina Forense hicieron el levantamiento de los cuerpos en horas del mediodía.