Honduras
A un día de cumplir cinco años, el cuerpecito de Luis Fernando Alvarado Galván fue sepultado, dejando consternada a la comunidad donde nació.
El pequeño fue secuestrado el martes 9 de agosto a las dos de la tarde en La Unión, Copán, sus captores tras unos días de mantenerlo privado de libertad lo asesinaron.
Los pobladores de la localidad se muestran indignados por el crimen del menor.
Su asesino, identificado como José Luis Duarte, fue el que notificó el hecho y llevó a las autoridades policiales hasta el lugar donde lo sepultaron.
Carismático
El niño risueño y juguetón, como lo describieron las personas que lo conocieron, celebraría junto a su gemelo el jueves 18 de agosto cinco añitos.
"Es un dolor inmenso que siento. Cómo me le arrebataron la vida así a mi Luisito. Mi pequeño estaba pendiente de su cumpleaños. Me decía: mami, cuántos días faltan para mi cumpleaños", contó Maribel Galván García, madre del pequeño.
Familiares y amigos cercanos del niño prepararon la humilde vivienda y elaboraron arreglos florales para recibir el cuerpecito del pequeño tras haber sido trasladado en horas de la mañana de ayer a Medicina Forense de San Pedro Sula para practicarle la autopsia.
"El Negro", como lo llamaban de cariño sus amiguitos y familiares era un pequeño travieso e hiperactivo, que con sus características enamoraba a quien lo conociera.
"Hará falta verle correr con su hermanito por la iglesia. Siempre venía con su bicicletita a jugar. Es una barbaridad lo que hicieron con el pequeño", dijo Moisés Peña Alvarado, uno de los vecinos.
Juan Ángel Duarte, José Luis y Pedro Antonio Duarte, todos familiares, guardan prisión en el centro penal de Santa Rosa, Copán implicados en la muerte del menor. La Fiscalía los acusó de secuestro agravado. La Policía maneja como móvil el secuestro.