Honduras
La población no salía del asombro y no podía creer cómo una familia de bien pudo haber sido asesinada de forma tan vil.
Este era el ambiente de tristeza que se vivía en esta comunidad, que hoy llora la muerte de Walter Figueroa, administrador de la central hidroeléctrica Cañaveral, su esposa Rosibel Arita y el pequeño de apenas seis años Néstor Iván.
Los tres fueron atacados la noche del sábado cuando se dirigían a su casa a bordo de un carro Mitsubishi, doble cabina.
Los atacantes dispararon sin piedad. Cuando el carro detuvo la marcha, se dirigieron al carro y abrieron las puertas para rematarlos.
El primer cuerpo en llegar fue el de Nestor Iván, seguido de la carroza fúnebre donde transportaban los cuerpos de Walter y Rosibel.
Walter estaba involucrado en organizaciones de proyección social, además era uno de los líderes del partido Nacional en este sector.
Su madre, María Dora Paz, dijo: "Yo como madre les puedo decir que era un muchacho muy humilde y respetuoso, amante de su familia".
Néstor se había graduado recientemente de preparatoria, por lo que habían viajado a San Pedro Sula para comprar los útiles escolares del primer grado, en la escuela bilingüe Lake de Yojoa.
Además, Rosibel estudiaba licenciatura en Español en la Universidad Pedagógica de San Pedro Sula.
El ataque se perpetró a eso de las 8:00 de la noche.
Los informes preliminares revelaron que los sujetos que los emboscaron se conducían en una motocicleta.
La Policía hasta ayer por la noche no reportaba capturas ni informaba tener pistas.