Honduras
La situación de violencia se ha incrementado en los municipios de Catacamas, Juticalpa y San Francisco de la Paz, en el departamento de Olancho, donde los pobladores no pueden conducir sus vehículos con los vidrios cerrados.
En estos tres lugares, y en especial San Francisco de la Paz, las personas ajenas o propias del lugar son registradas por supuestos narcotraficantes que se oponen a ser capturados o registrados hasta por las mismas autoridades de la Policía.
Cuando interceptan a una persona que no pertenece al lugar, los delincuentes los llevan a una casa y lo interrogan usurpando las funciones policiales hasta que el “detenido” confiesa qué anda haciendo en el lugar.
Una fuente policial reveló a EL HERALDO que los miembros del crimen organizado están mejor armados que la Policía ya que poseen fusiles AR-15, Ak-47 y lanzagranadas.
Ademas, afirmó que el narcotráfico en el lugar está en poder de tres familias las cuales han protagonizado varios enfrentamientos armados.
El temor de la violencia que generan estas tres familias ha llegado al grado que muchos crímenes quedan en la impunidad debido a que los jueces, fiscales y agentes están amenazados por los criminales.
Para el caso, refirió la fuente, en un juicio que se llevaba en contra de un sujeto que asesinó a cuatro personas, la familia se enteró que la fiscalía presentó la pruebas de su culpabilidad y por lo tanto los jueces lo iban a sentenciar.
En pleno desarrollo del juicio llegaron los familiares del imputado y lo sacaron y le advirtieron al juez y al fiscal que su trabajo era muy delicado y debían cuidarse.
Salieron de los juzgados con el imputado sin que nadie pudiera evitarlo y así se ha dado en otras ocasiones.
Enfrentamiento
El pasado viernes en la aldea de Magua, municipio de San Francisco de la Paz, se registró un enfrentamiento entre dos familias que dejó como saldo una persona muerta la cual no pertenece a ninguna de las dos familias.
La víctima al momento del enfrentamiento se encontraba limpiando un potrero y en el cruce de disparos una bala se incrustó en su cabeza falleciendo de inmediato.
En el mismo hecho resultaron heridos dos personas que se supone son padre e hijo.
La fuente policial detalló que el origen del enfrentamiento se dió luego que un muchacho llegara a bordo de un vehículo a cierto lugar a botar una basura.
Varios sujetos lo interceptaron y le pidieron que bajara los vidrios a lo que él se habría opuesto por lo que los hombres fuertemente armados lo bajaron del carro y lo llevaron a una hacienda donde lo interrogaron.
Al lugar llegaron familiares del joven retenido y pidieron que se los entregaran y así evitar el comienzo de un conflicto.
El muchacho fue entregado a sus familiares, quienes retaron a sus enemigos a enfrentarse pero éstos se negaron.
Al salir de la propiedad, el grupo fue custodiado por la gente que había retenido al joven y esto no fue del agrado de los muchachos por lo que de nuevo retaron a enfrentarse "si tanto era el problema".
Cuando los jóvenes llegaron a su casa, la gente que había detenido al muchacho llegó armada y con un gran grupo de criminales por lo que lanzaron una granada a una vivienda en la cual milagrosamente no había nadie al momento de la detonación.
Luego lanzaron otra, pero esta no explosionó.
Al ver la situación, los jóvenes comenzaron a disparar en contra de sus enemigos desarrollándose el enfrentamiento en que murió el labrador y dos hombres resultaron heridos.
Los dos heridos y su gente huyeron del lugar al encontrarse en desventaja ante sus enemigos.
Fracaso
La criminalidad organizada comenzó a derramar sangre en Olancho en el mes de enero en que varias personas ligadas al narcotrafico comenzaron a hacer asesinadas por sus enemigos.
En ese momento el Secretario de Seguridad, Óscar Álvarez declaró que en Olancho operaban los carteles de Catacamas y Juticalpa y responsabilizó a estos de los índices de violencia en el lugar.
Después de este enfrentamiento, las autoridades de la Secretaria de Seguridad enviaron al lugar una fuerza de tarea intregada por 200 elementos de la Policía y el Ejercito, que se sumarían a los 250 agentes asignados al departamento de Olancho.
El entrevistado dijo que esta fuerza de tarea fracasó en su objetivo, que era controlar la criminalidad y contrarrestar las acciones delictivas de estos grupos de narcotraficantes.
En el mes de mayo, debido al enfrentamiento entre narcotraficantes, ocho personas fueron acribilladas en Cuyamel.
En el mismo mes, Óscar Álvarez informó que los narcos están armados " tipo Rambo".
Olancho, el más extenso departamento de Honduras con 24,350.9 Kms2, es santuario de cárteles de drogas, donde aterrizan con frecuencia avionetas cargadas con cocaína desde países de Sudamérica.