Honduras
La muerte lo seguía y finalmente lo alcanzó. Óscar Rolando Rivera (51), dueño de un supermercado en Copán Ruinas, fue ultimado por un hombre desconocido en el barrio Guamilito de esta ciudad.
La escasa información en manos de los agentes preventivos da cuenta de que el occiso venía caminando por la cuarta avenida, entre la cuarta y quinta calle del barrio Guamilito, cuando un sujeto que vestía camisa roja y pantalón azul se le acercó de prisa -pero sigilosamente- por la espalda y le disparó varias veces.
La víctima cayó de bruces y se ahogó en su propia sangre. Según la forense, los disparos le afectaron órganos vitales y por ello murió deforma instantánea.
Profesionales del derecho que tienen sus oficinas en esa calle se mostraron sorprendidos por el crimen y todos afirmaron que no conocían al occiso; ante la pregunta de un agente sobre si era cliente de alguno, reaccionaron molestos y prefirieron regresar a sus labores.
A las doce del mediodía se presentaron las autoridades respectivas para hacer el levantamiento y reconocimiento del cuerpo.