Honduras
La inseguridad ha alcanzado índices tan alarmantes que ni los policías se salvan de morir a manos de malhechores, ya que el domingo un miembro de la Policía Nacional perdió la vida a manos de la delincuencia.
En horas de la noche le tocó el turno al Clase I de la Policía Preventiva, Sadick Palma Andrade, de 31 años, originario de San Matías, El Paraíso, residente en la colonia Nueva Esperanza de la capital, quien fue atacado a balazos por varios encapuchados.
La muerte del infortunado ocurrió 11 horas después que dos supuestos mareros acribillaron al agente de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC), Óscar Gonzalo Figueroa Hernández, de 52 años, en la calle que une al barrio El Chile con la colonia Cerro Grande.
Los restos mortales de Palma Andrade fueron retirados la mañana de ayer de la morgue de Medicina Forense y trasladados a su lugar de origen.
El crimen
Testigos relataron que eran las 7:00 de la noche cuando Palma Andrade se encontraba en unas gradas de su vivienda conversando con unos familiares.
De repente, se estacionó una camioneta gris, de la cual se bajaron varios individuos armados que cubrían sus rostros con gorros pasamontañas, quienes le dispararon sin mediar palabras.
Mortalmente herido, fue trasladado al hospital del Seguro Social del barrio La Granja, donde expiró.
Según la DNIC, Palma Andrade disfrutaba de su período de vacaciones.
Hasta ayer la DNIC no tenía pistas de los autores de los dos crímenes, por lo que continúan con las investigaciones.