Honduras
Un campesino murió el sábado y dos más fueron tiroteados anteayer en el Bajo Aguán, todos pertenecientes al Movimiento Unificado Campesino del Aguán (Muca), informaron dirigentes de esta organización.
El dirigente Johny Rivas informó que el fin de semana fue acribillado a balazos el labriego Carlos Humberto Rosa Martínez, de 23 años, quien se encontraba trabajando en la cooperativa Lempira, una de las siete que fueron compradas al empresario Miguel Facussé.
Este campesino deja un niño de un año. Cuatro días después (el miércoles), otros dos miembros del Muca, Pedro Alfredo Matamoros Bonilla y Eder Jael Sánchez Cruz, fueron atacados a balazos "desde la finca San Isidro, vigilada por guardias de seguridad de Miguel Facussé", según Rivas.
Matamoros Bonilla se debate entre la vida y la muerte en el hospital de La Ceiba porque recibió un disparo que le entró por la boca y le salió por la parte de atrás de la cabeza. También recibió dos tiros, uno en cada brazo.
El otro campesino, Sánchez Cruz, tiene tres impactos de bala, dos en una pierna y uno a la altura del abdomen, dijo el dirigente Johny Rivas.
"No es posible que entre medio de tanto militar de la operación Xatruch (II) los sicarios sigan haciendo de las suyas, asesinando a mansalva sin que nadie los pueda frenar", lamentó el dirigente.
Por su parte, el portavoz del Muca, Vitalino Álvarez, dijo que los sicarios están apareciendo por todos lados porque "se está ofreciendo bastante dinero por asesinar a los dirigentes campesinos".
El batallón Xatruch, formado por 600 hombres, se encuentra desde hace dos meses en la zona del Aguán, pero no ha podido afianzar la seguridad y estabilizar la región.