Honduras
Era una mañana tranquila cuando Reina Isabel Sagastume se dirigía, junto con su hermano, a Santa Bárbara a visitar a sus familiares, pero nunca pudo llegar.
Sagastume se conducía en un vehículo con su hermano Carlos, quien conducía el auto cuando comenzó a fallar el radiador.
A la altura de Amarateca, sobre la carretera hacia el norte del país, ambos hermanos se detuvieron a revisar el automotor.
Buscaba agua
La mujer, de 35 años, se bajó de la camioneta color dorada en la que se conducían, a traer agua para bajar la temperatura del vehículo, pero nunca imaginó que eran sus últimos minutos de vida.
Carlos le echó el agua al radiador para poder seguir la marcha.
“Ella me dijo hermanito, voy por más agua para el camino, ella era una mujer prevenida”.
La fémina cruzó la calle, justo en el retén policial, sin pensar que sería atropellada.
Un bus de ruta interurbana, no respetó el retén, según la versión del pariente de la fallecida. “Yo miré que iba cruzando, el bus nunca detuvo la marcha y no le importó ver los conos de la Policía y se la pasó llevando”, dijo entre lágrimas.
El automotor detuvo la marcha varios metros adelante de donde falleció Reina.
El conductor fue detenido por la Policía, pero la mujer expiró al instante al ser arrollada por la pesada unidad.
Su familia la esperaba
El hermano de la infortunada mujer mencionó que iban a Santa Bárbara a traer el esposo de Reina.
Explicó que ellos son originarios del occidental departamento, pero que residen en la ciudad capital y que muy a menudo viajaban a visitar a sus familiares.
La mujer deja tres hijos menores de 12 años, quienes se suman a la lista de niños huérfanos por accidentes de tránsito.