Honduras
Tres agentes policiales y un taxista murieron esta madrugada durante un ataque perpetrado en su contra en la colonia Nueva Suyapa, al este de Tegucigalpa.
Las víctimas respondían a los nombres de: Smith Antonio Sosa de 23 años, originario de San Juan de Linaca, Danlí, El Paraíso; Marvin Colindres Álvarez y José Óscar Ardón Rodríguez, de quienes no se dieron mayores detalles.
El conductor del taxi fue identificado como un menor de 16 años, residente en la colonia Campo Cielo de Comayagüela.
El policía herido fue identificado como José Osorio Fúnez, quien de manera inmediata fue trasladado a la sala de emergencias del hospital Escuela y luego fue remitido a un centro asistencial privado.
Las víctimas se transportaban a bordo del taxi con registro 3158 y al ingresar a la colonia Nueva Suyapa fueron interceptados por varios desconocidos que se conducían en un vehículo tipo pick up, color azul, quienes les dispararon en repetidas ocasiones.
Según informe policial, los cuatro miembros de la Policía Nacional estaban asignados al distrito policial de la colonia Kennedy y gozaban de su día libre; sin embargo, portaban sus armas de reglamento.
Manuel Antonio Sosa, padre de Smith, dijo que conoció la fatal noticia a las 2:30 de la madrugada, cuando le avisaron en su residencia ubicada en el municipio de Morocelí, El Paraíso.
El acongojado padre aseguró que su hijo tenía cuatro años de pertenecer a la institución policial.
“Siempre que iba a la casa de fin de semana, yo le decía que si salía de franco, que no saliera a la calle a tomar. Yo siempre lo aconsejaba que no saliera”, lamentó el padre.
“Yo espero que se haga justicia, si no pues Dios es el que sabe”, resintió don Manuel.
Por su parte un comisario de Policía encargado de retirar los cuerpos d ela morgue judicial dijo que, los asesinos sabían que los pasajeros eran policías y "para ellos es un orgullo matar a un policía. Estamos seguros que sabían que eran policías".
El uniformado declaró que han recibido instrucciones precisas de realizar las diligencias de la mejor forma para evitar que al momento de capturar los delincuentes estos se valgan de errores de procedimiento para recuperar su libertad.
La violencia en contra de los agentes del orden ha cobrado la vida de más de 40 policías en lo que va del 2011.
El caso más reciente fue el asesinato del policía clase III Óscar Sabino Montes, asignado al módulo de la pandilla "18" en la Penitenciaría Nacional de Támara, en el norte de la capital de Honduras.