México
Un grupo de 15 hondureños secuestrados fueron rescatados en una operación militar en la ciudad mexicana de Nuevo Laredo, en la frontera con Estados Unidos, anunció este jueves la SecretarÃa de Defensa mexicana en un comunicado.
En la operación fue capturado uno de los hombres que se encargaba de custodiar a los hondureños que habÃan ingresado ilegalmente a México y cruzaron el paÃs para llegar a Estados Unidos, según el comunicado.
La SecretarÃa de Defensa no especificó la organización que mantenÃa secuestrados a los hondureños aunque en el estado de Tamaulipas, donde se realizó la operación, tienen una fuerte presencia los cárteles de El Golfo y Los Zetas, antes aliados pero enfrentados desde 2010 en una cruenta disputa territorial.
"Esta acción se desarrolló en el contexto de la Operación Noreste, que se aplica en esta región del paÃs para reforzar el combate a la delincuencia organizada" detalló la SecretarÃa de Defensa.
La operación se realizó cerca de un sitio denominado Privada Esmeralda, donde efectivos de la octava zona militar detectaron el pasado lunes el lugar donde eran mantenidos secuestrados los emigrantes hondureños.
Ese mismo dÃa, en una primera operación, fueron liberados otros siete centroamericanos -cuyas nacionalidades no fueron precisadas- y un mexicano, que estaban secuestrados en un barrio de la también fronteriza ciudad de Reuynosa.
Las autoridades mexicanas han advertido que el secuestro de migrantes ilegales que buscan llegar a Estados Unidos se ha convertido en una lucrativa actividad para los cárteles del narcotráfico, que según una estimación de la estatal Comisión Nacional de Derechos Humanos secuestran cada año a unos 20.000 de ellos.
Aquellos migrantes cuyas familias no consiguen pagar el rescate -de entre 3.000 a 5.000 dólares habitualmente-, son presionados a unirse a los grupos criminales para pasar droga por la frontera, cometer asaltos o servir como "halcones" (vigilantes) so pena de ser asesinados, según un informe del gobierno mexicano.
En agosto de 2010, se registró la mayor matanza de migrantes cuando 72 de ellos, de cinco nacionalidades diferentes, fueron asesinados en un rancho de Tamaulipas (norte).