Honduras
La muerte lo alcanzó luego de terminar su jornada de trabajo, sin que nadie lo pudiera auxiliar.
Juan Carlos López Echeverría, de 34 años, había salido de turno, pues laboraba como vigilante en una empresa. En el camino a su casa, en la colonia La Esperanza, fue herido de muerte.
López vivía a dos cuadras de un populoso billar ubicado en la calle principal de esa colonia. Los vecinos del sector se mostraron sorprendidos al enterarse de la muerte del celador.
"Era bien trabajador, él era repostero, nunca dejó de trabajar, cuando no tenía un trabajito fijo, hacía pan para vender", recordó una vecina, quien no quiso dar su nombre. El repostero deja dos niñas menores de cinco años y un varoncito menor de un año.
Trató de huir
El hombre fue herido de bala a dos cuadras de los billares, y al verse en peligro corrió en dirección de su vivienda.
López falleció en su intento por huir, perdió el equilibrio y cayó en una hondonada de unos 100 metros, donde quedó inerte.
El hecho se registró en la madrugada del viernes, pero su cuerpo fue encontrado en la mañana, cuando los vecinos lo vieron caído en el abismo.