Muchas personas han acudido a la ley de bancarrota o de quiebra como una manera de salir de deudas y a veces únicamente para quitarse de encima a los molestos e insistentes cobradores.
Sin embargo, el declararse en quiebra no es siempre es la mejor opción. Antes de tomar esa decisión, primero llame directamente al acreedor y explÃquele su situación económica, haga un arreglo de pago con la compañÃa, pero no deje que ellos le digan cómo o cuánto va a pagar. Diga usted cuánto puede abonarle y asegúrese que sea una cantidad mÃnima, asà no tendrá problemas con los pagos que realmente tiene que hacer, como una hipoteca o el alquiler, además de los pagos de luz, la comida para su familia y para usted mismo.
Puede solicitar dejar de hacer pagos por un tiempo o pagar únicamente los intereses. También es válido negociar un solo pago muy por debajo de la cantidad que realmente le debe, y muchas veces las personas a quienes les adeuda aceptan si ven el interés que tiene por honrar la deuda.
Si su único propósito es que le dejen de llamar o molestar, lo que tiene que hacer es enviarles una carta certificada con aviso de retorno. Guarde el aviso, pues esta es su prueba de que la recibieron, si después de esto le siguen molestando hable con un abogado, pues si éste les envÃa una carta es seguro que pararán esas llamadas o cartas de cobro, y recuerde que esto no hace que desaparezca la deuda, sino es única y exclusivamente para que le dejen de llamar o mandar cartas. Finalmente, recuerde que si se declara en quiebra o bancarrota esto va a estar en su historial crediticio por 10 años, lo que hace muy difÃcil que en un futuro pueda conseguir un préstamo de automóvil o una casa. O si consigue un préstamo, los intereses van a ser muy altos, también puede afectarle al tratar de conseguir trabajo, pues algunos empleadores consultan su historial crediticio.
No caiga en deudas
Haga lo posible por no entrar en deuda. Acostúmbrese a usar efectivo para sus pagos. Las únicas deudas aceptables son para comprar casa, y tal vez, un auto.
Gaste menos de lo que gana. Cuando termine de pagar su deuda, guarde siempre un 60% en ahorros con intereses y disfrute el otro 40%. Haga una lista de cuánto debe exactamente a quién. Haga una hoja de cálculo, observe sus pagos mensuales, los intereses y un total de su balance; actualÃcela cada vez que haga pagos de deudas, y observe cómo se reduce su deuda, es motivante. Si no es organizado con sus tarjetas de crédito, intente cambiar toda su deuda a una sola tarjeta, con un lÃmite de dinero más bajo y mejores ofertas en pagos.
A veces, los bancos le dan un descuento al cambiar su deuda a una sola tarjeta. No se obsesione con pagar sus deudas si no tiene un fondo para emergencias. Si tiene algún accidente o emergencia personal, tendrá que pedir más dinero y será contraproducente.
Lo más importante es evitar entrar en más deudas. Trate de ahorrar la mayor cantidad de dinero posible.
