Convertir una lámina de metal en una verdadera obra de arte requiere de mucho trabajo y, sobre todo, paciencia. Así lo admite Lisa Álvarez, quien desde hace tres años trabaja con la técnica del repujado.
“No tenía conocimiento sobre esta técnica, pero me llamó la atención, por lo que decidí sacar un curso. Vi la aceptación de la gente a partir de las primeras piezas que hice, así que comencé a comercializar estas artesanía”.
Esta técnica consiste en dar forma y volumen a un diseño previamente trazado en una lámina de metal, por lo que permite darle un diseño especial a cualquier pieza, por más sencilla que sea.
El repujado es una actividad artesanal meticulosa y detallista, “es una técnica complicada, pero entretenida”, confesó Álvarez, quien agregó que como mínimo se tarda un promedio de cinco días por pieza, “porque el proceso es lento”.
Arte religioso en repujado
La inspiración de Álvarez son los cuadros religiosos, lo que se puede apreciar en su colección. “El arte religioso en esta técnica es el que mejor se comercializa, estos tienen mucha demanda no solo en Honduras, ya que también tengo clientes que han llevado mis piezas a República Dominicana y Estados Unidos”.
Lisa comercializa las piezas en repujado en su negocio llamado El baúl del artesano, ubicado en Ojojona, aunque también trabaja por encargos de otros pueblos y ciudades.
Estas piezas sirven para adornar cada estancia, se pueden utilizar en el salón principal, el comedor, la cocina y hasta en las habitaciones.
Más sobre esta técnica
Origen. El trabajo en relieve sobre láminas de metal (aluminio, estaño, oro, plata, cobre, etc.) o repujado es una técnica que proviene de Europa y deriva de imágenes sagradas y religiosas pintadas en tablas.
Adónde acudir. El local de Lisa Álvarez se llama El Baúl del Artesano, y está ubicado en la entrada del municipio de Ojojona, Francisco Morazán. Teléfono: 3364-1364.