Por ahora, la lucha contra el dengue se limita a la abatización, fumigación, control de criaderos y a la conciencia social; sin embargo, dentro de cuatro años a estas acciones se podría sumar la aplicación de la primera vacuna contra esta epidemia que cada año cobra miles de vidas a nivel mundial.
El dengue es una amenaza para casi la mitad de la población en el mundo, aproximadamente 220 millones de personas se infectan cada año, es por eso que su control es necesario, sobre todo en zonas endémicas como es el caso de Honduras.
En el país, Tegucigalpa es la ciudad con mayor número de afectados por dengue; la incidencia es mayor en menores de 19 años, por lo que, según especialistas en el tema, el dengue se está volviendo una patología de niños y adolescentes.
Alta incidencia
Honduras y Colombia son dos países con una alta incidencia de dengue, ambos participan en los estudios clínicos de la primera vacuna contra el dengue desarrollada por Sanofi Pasteur, la división de vacunas del grupo Sanofi-Aventis.
Es por eso que Bogotá fue sede del seminario para medios de comunicación de Colombia y Honduras “Actualización en dengue y avances en el desarrollo de la vacuna”.
Durante esta actividad se dieron a conocer los avances en la primera vacuna contra el dengue en alcanzar el estudio clínico fase III, es decir, el último paso en el desarrollo clínico de una vacuna antes de su introducción.
El colombiano Luis Villar, del Centro de Atención y Diagnóstico de Enfermedades Infecciosas (CDI), fue uno de los expositores durante el seminario, y explicó que el dengue es una sola enfermedad con diferentes grados de intensidad, “no existe un tratamiento específico, por lo que la vacuna es el único medio eficiente para combatir la fiebre del dengue”.
La vacuna contra el dengue debe ser tetravalente combinada, para atacar los cuatro tipos de virus de esta enfermedad, agregó Villar.
Para el desarrollo de la vacuna contra el dengue se ha presentado una serie de obstáculos, entre ellos que no existe un modelo animal para realizar las pruebas. “Antes de traer una vacuna a estudios debemos demostrar que hay un impacto en la salud pública y que es necesaria”, aclaró Fernando Noriega, pediatra e infectólogo.
Noriega dijo que Honduras, Colombia y México han iniciado el estudio de Fase IV de la vacuna contra el dengue, “durante esta fase se mide el impacto epidemiológico que esta vacuna está causando en la población”. Hasta el momento no se han reportado efectos adversos en las personas que han participado en los estudios clínicos.
El dengue en Honduras
En Honduras, el comportamiento de esta enfermedad presenta una tendencia constante y sostenida al incremento en la incidencia de casos de dengue y dengue grave sobre una base de ciclos epidémicos cada dos o tres años, que afecta principalmente a niños entre los 9 y 19 años de edad.
La tasa de incidencia de dengue clásico ha sido fluctuante, con tendencia al incremento a través del tiempo. En 2010, hubo un aumento dramático, con una tasa de incidencia de 1,016 casos por 100,000 habitantes, lo que representó 66,814 casos, de los cuales 3,268 fueron casos de dengue graves con una tasa de letalidad de 2.54% que produjo 83 muertes en el país.
Durante este brote, el 51% de los casos notificados eran del región metropolitana (Tegucigalpa) y el 83.5% de los casos severos de dengue fueron notificados en la misma región, se observó además la circulación simultánea de los cuatro serotipos, siendo el más frecuente el serotipo 2 con un 92%.
Sin embargo, según confirmó Roxana Araujo, jefa del Programa Nacional del Dengue, en lo que va del presente año se ha logrado una disminución del 80% de los casos del dengue en comparación con 2010.
“Esta notable reducción es el resultado de que en junio del año pasado se declarara emergencia nacional por dengue, a partir de entonces se unieron esfuerzos para el control de la epidemia y posteriormente implementamos actividades de prevención”.
En 2011, las acciones preventivas iniciaron en la tercera semana de enero, a diferencia de otros años en los que se comienza en marzo o abril. “Iniciar las actividades de eliminación de criaderos, abatización y fumigación de forma temprana nos ha permitido reducir el número de personas afectadas por dengue”, dijo Araujo, quien añadió que en Honduras la incidencia del dengue se concentra en el Distrito Central (41%) y en San Pedro Sula (19%); es decir que en estas dos ciudades suman el 60% de los casos de dengue a nivel nacional.
Expansión del programa global
En Honduras, Sanofi Pasteur inició en junio de este año la expansión de su programa global para el desarrollo de la vacuna contra el dengue.
El estudio se realizará en los centros de investigación ODISH en Tegucigalpa: los participantes incluyen niños y adolescentes en edades comprendidas entre 9 y 16 años.
Gestionarán la aplicación gratuita de la vacuna
Honduras entró en los estudios para la primera vacuna contra el dengue a partir de 2005, y en 2009 se ingresó en la fase II con la aplicación en dos grupos, uno de estudio y otro de control, explicó Roxana Araujo, jefa del Programa Nacional del Dengue.
La participación de Honduras durante las fases de estudio abre el camino para que al momento de ser aprobada la vacuna pueda aplicarse gratuitamente en el sistema de salud pública nacional.
“Se harán las gestiones necesarias para que podamos contar con esta vacuna, haremos la solicitud al Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), así como se hizo con la vacuna de la fiebre amarilla”, adelantó la entrevistada.
Araujo agregó que con la llegada de la vacuna dentro de unos cuatro años disminuirán los casos de dengue, “sin embargo, no hay que bajar la guardia en las acciones para el control del vector”.
Opinión de los expertos
Luis Villar, CDI, Colombia
"La vacuna, que se espera esté disponible para 2015, será una poderosa herramienta para la prevención del dengue;
mientras tanto, la eliminación de los criaderos, sumado a las acciones de control y a la educación de la población son
las alternativas".
Diana Rojas, epidemióloga y Máster en enfermedades tropicales
"La muerte por dengue es evitable, por lo que nadie debería morir por esta enfermedad. La letalidad debe ser inferior
al 2%. Posiblemente porque los adultos ya se afectaron, esta epidemia se está volviendo más común en niños y adolescentes".
Fernando Noriega, pediatra e infectólogo
"A finales de 2012 se darán a conocer los resultados del primer estudio de eficacia realizado en Tailandia, allí sabremos
si la vacuna protege o no. Después de eso, lo que sigue es lograr la capacidad de producción para satisfacer la demanda
mundial".