El cuidado de la mujer embarazada es de suma importancia para mantener tanto la salud de la madre como la del bebé.
Es importante que en esta etapa se asegure de consumir las dosis diarias recomendadas de hierro, ya que su bebé estará extrayendo el hierro que necesite de sus reservas.
Según comentó Mario Waimín, ginecobstetra, una dieta deficiente en hierro puede traer como consecuencia la anemia. La anemia es el nivel bajo de glóbulos rojos que contienen hemoglobina en la sangre. Durante el embarazo normal, la sangre líquida y el plasma aumentan alrededor de un 50%, pero las células sanguíneas aumentan solo un 30%. Este desequilibrio produce anemia fisiológica. Si está anémica antes de quedar embarazada, este cambio puede producir un recuento sanguíneo demasiado bajo.
¿Qué riesgos corren la madre y el bebé? Desarrollar anemia durante el primero o el segundo trimestre de su embarazo podría incrementar los riesgos de un parto pretérmino, ya que el bebé probablemente nacería con muy bajo peso.
Si desarrolla anemia en las últimas etapas podría causarle problemas cuando llegara el momento de tener a su bebé, particularmente si usted termina perdiendo mucha sangre.
La anemia aumentará las probabilidades de que necesite una transfusión de sangre y provocará síntomas que posiblemente requerirán que permanezca en el hospital por más tiempo después de haber dado a luz.
¿Cuál es la causa más frecuente? Es el nivel bajo de hierro, el mineral responsable de producir la hemoglobina. Durante el embarazo los requerimientos de hierro aumentan de 15 miligramos (mg) por día a 30 mg por día a medida que aumenta el volumen sanguíneo.
Si no se satisface esta necesidad o si las reservas de hierro se agotan, desarrollará anemia.
"Las mujeres que sufren de una seria carencia de hierro tendrán más probabilidades de dar a luz bebés que seguramente desarrollarán anemia durante su infancia”.
¿Cuál es el tratamiento?
El tratamiento de la anemia en el embarazo depende de la causa. Los cambios en la dieta a menudo no son suficientes. Las opciones de tratamiento incluyen un suplemento de hierro: el médico le puede recetar un suplemento de hierro de 60 mg a 120 mg por día.
Para mejores resultados, tome suplementos de hierro en ayunas. Los suplementos de hierro pueden provocar estreñimiento y náuseas, si le provocan estreñimiento, pruebe aumentando la ingesta de líquidos.
Otra alternativa en tratamiento es la ingesta de alimentos: cereales fortificados con hierro, trigo, avena y arroz integral, frijol, carne de aves, hígado, carne de res pescado, salmón, atún, camarones, cangrejo, pescado, ciruelas pasas, uvas, habichuelas, almendras, brócoli, espinaca, espárragos, higo, mango y tamarindo.
Tome en cuenta:
1. Factores de riesgo. Anemia antes del embarazo, flujo menstrual abundante, embarazos muy seguidos, embarazos múltiples o de gemelos, dieta con bajo contenido de hierro.
2. Síntomas. Debilidad, cansancio, mareos, piel pálida, latidos cardíacos rápidos, palpitaciones cardíacas, falta de aire, deseo imperioso de comer cosas que no son alimentos, como la tierra mojada y el hielo.
3. Alimentación. Los alimentos ricos en vitamina C, como las naranjas y otros cítricos, ayudarán al cuerpo a absorber el hierro. El café, el vino, el té, la fibra, la leche y los suplementos de calcio pueden bloquear la absorción de hierro.
