¿Le gustaría morir voluntariamente? Muchas personas no harían eso; pero consciente o inconscientemente, sus hábitos los llevan cada vez más cerca de la muerte.
En el mundo no son las enfermedades transmisibles como el VIH-sida, hepatitis o tuberculosis las que más gente matan, son otras como la hipertensión y diabetes las principales asesinas.
Es por ello que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) desarrolló en Nueva York el pasado 19 y 20 de septiembre la primera Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de la ONU sobre las Enfermedades Crónicas no Transmisibles (ECNT), con el fin de que los jefes de Estado y delegados se comprometan a poner en marcha acciones destinadas a disminuir el impacto de estas enfermedades y mejorar la salud de cada poblador del mundo.
“Las estadísticas indican que la epidemia actual que tenemos de enfermedades no transmisibles contribuyen en gran parte a las cifras de mortalidad tanto a nivel de país como a nivel mundial, y es de importancia el impacto a nuestros países en desarrollo y por tanto la economía”, dijo Gina Watson, representante en Honduras de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Enfermedades crónicas no transmisibles
En los últimos años, la prevalencia de estas enfermedades ha aumentado, entre estas asesinas silenciosas están la diabetes, el cáncer y la hipertensión arterial, causante de infartos y accidentes cerebrovasculares.
Por predisposición genética, muchas personas pueden desarrollar cualquiera de ellas, pero no siempre es así, porque con una vida saludable se disminuye el riesgo o se pospone el aparecimiento a etapas tardías de la vida.
Factores de riesgo
Los principales factores de riesgo son:
1. Tabaco. Se estima que el uso de tabaco mata a 5.4 millones de personas al año, más que las muertes anuales mundiales
por tuberculosis, VIH/sida y malaria combinadas, representando una de cada 10 muertes mundialmente.
2. Factores dietéticos. Los más importantes para reducir el riesgo de desarrollar enfermedad
cardiovascular son: reducción del consumo de grasa saturada, ingesta de ácidos grasos trans, altos niveles de sodio,
sobrepeso y consumo excesivo de alcohol.
3. Actividad física. La OMS y la FAO resaltan la importancia de la actividad física como factor determinante de obesidad,
enfermedad cardíaca y diabetes. El aumento de la actividad física ha demostrado ser efectiva para reducir el riesgo de
varias enfermedades.
4. Obesidad y sobrepeso. Estas confieren que vivirán una vida más corta que la de sus padres.
5. Factores psicosociales y salud mental. Los factores psicosociales asociados incluyen depresión, ansiedad,
enojo, hostilidad, estresantes de vida agudos y crónicos y falta de apoyo social. De todos los factores psicosociales
identificados, la depresión es el que más se ha documentado y estudiado.
6. Urbanización. Se estima que el ritmo de la urbanización en países en desarrollo no se enlentecerá por décadas y se
concentrará en las regiones más pobres. Se ha predicho que las poblaciones de países en desarrollo serán
mayormente urbanas para 2050.
7. Globalización. Finalmente la globalización ha llevado a importantes avances en la calidad de vida para millones de
personas. Sin embargo, al mismo tiempo ha acarreado importantes consecuencias que han conducido a estilos de vida y
patrones de consumo poco saludables.
“Si se interviene sobre estos factores de riesgo estamos respondiendo a una serie de patologías que contribuyen a las principales causas de muerte, sobre todo en la población económicamente activa”, agregó Watson.
Impacto en la salud
“La mayoría de las muertes por ECNT se dan en países en desarrollo, y de estas la mayoría ocurre en personas menores de 60 años, contrario a la creencia popular, las ECNT no son enfermedades de viejitos, la tendencia está mostrando que mucha gente joven está falleciendo”, lamentó Watson.
En Honduras existen pocos estudios sobre las ECNT, pero según datos de la OPS, solo en el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), en 2010 la diabetes y la hipertensión arterial fueron las dos primeras causas de muerte en personas entre 20 y 60 años, y 78.4% de las defunciones en total fue de personas mayores de 20 años.
En 2009, la Secretaría de Salud diagnosticó 57,200 casos de diabetes tipo 2, y 152,274 casos de hipertensión arterial.
En Honduras la diabetes, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, infartos y accidentes cerebrovasculares están entre las primeras diez causas de muerte en la población en general.
Urge la prevención
Las ECNT representan un 46% de la carga mundial de enfermedad, se espera que para el 2020 aumente a un 57%.
Según la doctora Watson, en Honduras las autoridades no es que han fallado, pero las deficiencias en este sentido son parte de lo que ellos llaman “agenda inconclusa”.
“Honduras ha avanzado con la ley de control de tabaco y la regulación a nivel nacional, pero la información también nos indica que casi un 50% de la población comienza a fumar antes de los 15 años”, por lo que el apoyo es esencial.
Según Watson, se requiere más integración en el sistema de salud. Campañas de prevención permanentes que involucren a toda la población en cada rincón del país.
Crear conciencia en la población sobre la importancia del ejercicio físico en la salud, la formación de hábitos alimenticios saludables, reduciendo el consumo de sal, azúcar, grasas saturadas, ácidos grasos trans, altos niveles de sodio y dietas altas en carbohidratos, pero sí incrementando el consumo de ácido linoleico, pescado, verduras, frutas y potasio.
Además, el Estado debe procurar que la gente tenga acceso a buenos servicios de salud, continuidad en sus tratamientos y acceso a medicamentos de buena calidad.
Cifras en Latinoamérica y el Caribe
- La región de Latinoamérica y el Caribe (LAC) tiene la tasa más elevada de diabetes tipo 2, con 35 millones de personas sufriendo por esto, se estima que aumentará a 64 millones en 2025.
- 31% de las defunciones de LAC se atribuyen a las ECNT.
- Un 50 a 60% de la población no logra siquiera realizar un mínimo de actividad física.
- 70% de los fumadores comienzan antes de los 18 años.
- 80% de los fumadores viven en países con ingresos bajos y medios.
- 50% de los años de vida perdidos en función de discapacidad provocan una enorme disminución de la actividad económica de la persona que al final se retira por culpa de las ECNT.
Sumado a estas cifras, LAC enfrenta otro problema: “es la región más inequitativa del mundo en cuanto a cobertura y acceso a servicios”, expresó Watson.
Resultados de la reunión
Metas. Los gobiernos señalaron la necesidad de establecer metas mundiales de vigilancia de estas enfermedades y sus factores de riesgo.
Pedido. La Asamblea General de las Naciones Unidas pidió a la OMS elaborar un marco para seguir el progreso mundial y que, antes de fines del 2012, prepare recomendaciones sobre metas mundiales que permitan vigilar las tendencias y evaluar el progreso en los países con el fin de reducir el costo del sufrimiento, de la discapacidad y de la muerte prematura por causa de estas enfermedades.
Compromiso. Los líderes mundiales se comprometieron a realizar mayores esfuerzos para prevenir y tratar las ECNT y mejorar la atención de salud, incluido el acceso a los medicamentos esenciales.
Políticas. Los gobiernos formularán políticas para la reducción de las ECNT en los procesos de planificación de la salud y los programas nacionales de desarrollo.
