Cada vez es más común que los niños tengan su propio celular, pero, según recomiendan investigadores australianos, los padres deben supervisar que no le den un uso excesivo.
Según un estudio, que tenía como propósito investigar los daños en la salud que implica el uso de los teléfonos móviles, un tema muy actual dada la cantidad de jóvenes que utilizan estos aparatos, los niños que usan mucho los mensajes de texto de los celulares son "más rápidos pero menos precisos".
Radiaciones del celular
Investigadores australianos estudiaron a 317 jóvenes de entre 11 y 14 años.
De acuerdo con el estudio, publicado en la revista científica Bioelectromagnetics, las radiaciones que emiten los celulares al enviar un mensaje de texto (SMS) es solo el 0.03% de las que emiten al realizar una llamada telefónica. Visto de esa manera, los SMS serían más seguros que las llamadas.
"No creemos que los celulares fríen el cerebro", graficó a la revista ABC Science el epidemiólogo Michael Abramson, quien dirigió el estudio.
Más rápidos, menos eficaces
Sin embargo, el equipo de investigadores de la Universidad de Monash descubrió otro fenómeno. Los científicos se sorprendieron de que el 94% de los niños usaran celular. Pidieron a los niños que respondieran una batería de preguntas. Los niños que más utilizaban el teléfono, y en especial los mensajes predictivos (el modo que completa automáticamente las palabras) terminaban los cuestionarios más rápido, pero con más respuestas incorrectas.
El doctor Adamson dijo que el uso de este modo de mensajes podría "hacer que los niños sean más rápidos, pero también más imprecisos".
"Si estás acostumbrado a tipear unas letras y que la palabra se complete sola, tiendes a esperar que todo funcione así", aseguró el galeno. Según los investigadores, este es un fenómeno que no solo se da en países desarrollados.
