En países desarrollados como Estados Unidos y Japón la tecnología híbrida está generando una incipiente industria en el campo automotriz.
En efecto, ya que fabricantes como Toyota, Honda y General Motors están ofreciendo una atractiva gama de “autos híbridos” que funcionan en base a un motor de gasolina convencional combinado con uno eléctrico.
Es decir, tanto el motor eléctrico como el de gasolina están conectados a las ruedas del vehículo, por lo que son más complejos, pero también más eficaces de cara a reducir el consumo y las emisiones sin perjudicar el ambiente.
Esta tecnología permite que un vehículo opere con altos niveles de eficiencia en consumo de combustible y baja emisión de monóxido de carbono, que son gases contaminantes.
