La osteoporosis, o pérdida de masa ósea, es una enfermedad asociada a personas mayores y a mujeres en edad menopáusica.
Sin embargo, y aunque no es habitual, también afecta de forma creciente a niños y adolescentes.
“La preocupación excesiva por no engordar, la nueva costumbre de los padres de dar a los niños leche desnatada en vez de entera, y el escaso ejercicio físico contribuyen a su incremento”, explica Juana Madrid, pediatra de Clínicas y Hospital San Jorge.
“La mejor manera de prevenir desde la infancia la disminución de la masa ósea es adoptar una serie de medidas higiénico-dietéticas: alimentación equilibrada y rica en calcio”, dijo la especialista.
