El asma es una de las enfermedades más comunes dentro de la población hondureña. Es importante que un paciente que tenga esta afección logre controlarla y mantenerse en tratamiento.
Al hablar de control, se refiere que el paciente diagnosticado con asma no padece los sÃntomas de la enfermedad durante el dÃa (dos o menos veces a la semana); no ve limitadas sus actividades diarias a causa de su padecimiento; no sufre despertares nocturnos ni otras manifestaciones de asma durante la noche; no necesita utilizar medicamentos de rescate (dos o menos veces a la semana); su función pulmonar es normal y no tiene exacerbaciones.
Control de la enfermedad
La meta del tratamiento del asma es conseguir y mantener el control clÃnico de la enfermedad, objetivo que puede ser alcanzado, en la mayorÃa de los pacientes, con una estrategia de intervención farmacológica desarrollada en conjunto entre el paciente, su familia y el médico.
Según la Iniciativa Global para el Asma (GINA, por sus siglas en inglés), para lograr el control deseado, a cada paciente se le asigna un tratamiento dependiendo del grado de control alcanzado y se ajusta en un ciclo continuo dependiendo del estado del paciente.
El ciclo, de tres pasos, se inicia con una valoración para identificar el régimen de tratamiento actual, la adherencia al mismo y el grado de control alcanzado. Luego se define el procedimiento farmacológico para lograr el control deseado.
Leucotrienos
Los modificadores de leucotrienos son una innovadora clase de medicamentos que reducen y previenen la hinchazón dentro de las vÃas aéreas antes de que se produzca. Entre los modificadores de leucotrienos se encuentran los antagonistas de los receptores de leucotrienos, tal es el caso de Singulair, (Montelukast) de Merck Sharp & Dohme; según estudios clÃnicos, se ha demostrado que estos medicamentos reducen los sÃntomas del asma como la tos, mejoran la función pulmonar y reducen la inflamación de las vÃas aéreas y las exacerbaciones de asma.
