ElHeraldo.hn »  Tegucigalpa
2 de 6 en Tegucigalpa  «ANTERIOR   SIGUIENTE » 

José Leonel hilvana sus sueños en una máquina de coser

Un joven sastre que paga sus estudios y sostiene a su abuela confeccionando cortinas y manteles
19.11.08 - Actualizado: 20.11.08 12:00am - Lourdes Brahona : diario@elheraldo.hn

   Imprimir  Enviar

Comayagüela,

Honduras

“Mi único deseo es salir adelante, ayudar a mi familia y superarme”, esta frase resume los sueños de José Leonel Corrales, un joven de 20 años, para quien la vida no ha sido nada fácil.

A diferencia de otros adolescentes que en este momento sin ninguna preocupación se dedican a estudiar y les queda tiempo para divertirse, José Leonel tiene la responsabilidad de sostener a su familia, y costearse sus estudios.

Era un niño de apenas dos años de edad cuando quedó bajo al cuidado de su abuela materna, luego que una jugarreta del destino se llevara a su padre en un accidente automovilístico y a su madre de una enfermedad.

Lucha diaria

A pesar de la adversidad, este humilde joven es un digno ejemplo de esfuerzo y dedicación, actualmente cursa el tercer año de ciclo común de cultura general en el instituto Jesús Aguilar Paz.

Todos estos años de formación le han costado sudor y lágrimas, la vida ha sido dura, ha tenido que interrumpir su educación académica por las limitantes económicas.

Sin embargo, a pesar de los tropiezos, es uno de los mejores alumnos de su clase.

José Leonel vive en una humilde casa en la colonia Lomas del Norte junto con su abuela, su primo de trece años que es como su hermano y su tía.

En los últimos años la situación en su familia ha sido muy difícil, su mamá, como llama a su abuelita, una anciana de 78 años de nombre María Justina Corrales, que ha sufrido muchas fracturas en su cuerpo, y a quien la diabetes le imposibilita trabajar, ya no le puede ayudar económicamente.

“Estoy muy orgullosa de mi nieto, se que él va a salir adelante, yo no le puedo dejar una herencia porque no tengo, pero lo mejor es que tiene un oficio para enfrentarse a la vida”, dijo emocionada la anciana, quien lo ha cuidado como si fuera su propio hijo.

Empeño por triunfar

Pero José Leonel no se ha quedado con los brazos cruzados, su deseo de salir adelante le ha llevado ha emprender su propio negocio para poder subsistir.

Hace algunos año trabajó como ayudante de cortador de tela en una maquila, empleo al que le sacó provecho, con la visión de algún día montar su propio talles.

Con su pobre sueldo de mil lempiras ahorró para comprarse su propia máquina de coser. Con tijera en mano, su talento y su herramienta de trabajo, desde hace tres años confecciona manteles y cortinas para vender, de esta forma junta un poco de dinero para comprar comida y lo que necesita en sus estudios.

“Mi abuelita es todo para mí, si no fuera por ella yo ni siquiera existiría, a ella le debo todo lo que soy”, dijo el joven con una enorme sonrisa.

Comenzó confeccionando manteles de mesa y cortinas, hoy hace hasta sábanas, cubre colchones y fundas de almohada que vende a precios accesibles.

En su tiempo libre, en vez de disfrutar de una potra o ver televisión como cualquier chico de su edad, José Leonel pasa sentado frente a su máquina de coser. “Cuando me encargan hago manteles de mesa pequeña y grande, con tela de gabardina, que no destiñe, con encaje alrededor, también hago cortinas de ventana y puertas con tela fina”.

El precio de un mantel de dos yardas es de 250 lempiras, los juegos de cortinas que incluye dos de puerta y dos de ventana los vende a 500 lempiras.

En esta lucha diaria por buscar el sustento, ha recibido el apoyo de varias maestras del colegio, entre ellas su profesora de artes plásticas, Lucía Garay, quienes además de tenerle un enorme cariño, está orgullosa de su dedicación a los estudios y su empeño por alcanzar sus sueños.

Ellas son sus mejores clientas y son las que de boca a boca han contado a mucha gente lo que este joven hace para que se venda su producto.

Y es que el tiempo de José Leonel es oro, se levanta muy temprano, hace las tareas del colegio y estudia un poco.

Al salir de clases va a la iglesia católica de su colonia, donde forma parte de un grupo juvenil. Y es que su fe en Dios es su mayor fuerza y asegura estar agradecido del don que le dio de poder confeccionar artículos de costura.

“Mi sueño es seguir estudiando, mi meta es graduarme de profesor en la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán”, dijo con firmeza.

Y es que la vida de obstáculos que le ha tocado vivir a José ha servido para hacerlo más fuerte y eso sin duda es lo que lo llevará al éxito.

Más noticias

ElHeraldo.hn »  Tegucigalpa
2 de 6 en Tegucigalpa  «ANTERIOR   SIGUIENTE » 

opciones de texto  « AGRANDAR  ACHICAR » 



Este oficio, que lo mantiene sentado varias horas al día, le da la oportunidad de obtener un poco de dinero para su sus estudios y ayudar a su abuela, que es como su madre.
Este oficio, que lo mantiene sentado varias horas al día, le da la oportunidad de obtener un poco de dinero para su sus estudios y ayudar a su abuela, que es como su madre.

NOTICIAS RELACIONADAS

» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 

TODOS LOS TITULOS DE ESTA SECCION

» 
» 
» 
» 
» 
» 

   PUBLYNSA S.A. Todos los Derechos Reservados © 2012