Honduras
Hace 262 años que el campesino Alejandro Colindres y el niño Lorenzo Martínez encontraron una diminuta estatuilla de la Inmaculada Concepción de María.
Esto aconteció en el cerro El Piligüín un sábado 3 de febrero de 1747.
Para conmemorar este acontecimiento que marca la fe del pueblo cristiano católico, en ese mismo sitio donde la Virgen María, bajo la advocación de Nuestra Señora de Suyapa se hizo catracha, se celebró una solemne eucaristía.
El acto religioso al que se sumó la comunidad de El Piligüín y sus alrededores fue presidido por el cardenal Óscar Andrés Rodríguez, en compañía de monseñor Juan José Pineda y los sacerdotes Bosco Castillo y Federico Arbizú.
Durante la homilía se recordó el hallazgo de la que hoy es patrona de Honduras, y la gratitud que los hondureños deben tener hacia madre de Jesús y de la humanidad.
“La veneración hacia Santa María de Suyapa debe llenar de regocijo el corazón de cada fiel católico. Es la madre de Jesús quien va de la mano de todo un pueblo para brindarle su protección y amparo. Junto a María debemos permanecer unidos”, expresó el jerarca de la Iglesia Católica.
Durante el ofertorio, un feligrés entregó al cardenal la edición de la sección Metro de EL HERALDO, donde se destaca el Proyecto Centro de Peregrinación El Piligüín, mismo que surgió a iniciativa del arzobispo de Tegucigalpa.
Los fieles devotos de esta comunidad consideran que es justo que la Virgen de Suyapa tenga un sitio de veneración y contemplación en el mismo lugar donde fue encontrada y donde actualmente solo existe una pequeña capilla.