Honduras
Miles de niños de escasos recursos esperan por un cuaderno, una mochila, lápices, un borrador o un sacapunta para poder continuar sus clases.
Convertir en realidad el sueño de estos menores depende de la solidaridad de personas, empresas e instituciones que quieran sumarse a la cadena de amor iniciada por Soli-Diario por medio de la Maratón del Saber.
Las donaciones han empezado a llegar a las oficinas de EL HERALDO, sin embargo, falta más para poder alcanzar la meta de dibujar sonrisas en los rostros de 6 mil niños.
Cada aporte cuenta. Desde un cuaderno, un borrador, un lápiz, un sacapunta pueden ser enviados a las oficinas de EL HERALDO en el bulevar Los Próceres, avenida La Paz, frente al Pani.
Además se reciben libros de cuento, atlas, diccionarios y materiales como tiza y borradores. Las solicitudes son muchas.
Desde centros educativos, aldeas de Francisco Morazán, sur del país, oriente, centro y comunidades del Distrito Central esperan la llegada de la Maratón del Saber.
El proceso de recolección continúa. Más eslabones siguen sumándose a la cadena de solidaridad y muy pronto se anunciarán los detalles del recorrido que llevará mochilas repletas de útiles a niños de escasos recursos que residen en zonas postergadas.
Inspirados por el aporte de las primeras empresas e instituciones que han dicho presente a la campaña, algunos centros educativos han empezado a recolectar útiles en una tarea en la que han involucrado a alumnos de todas las edades.
“Todos los hondureños debemos contribuir con nuestro aporte para que más niños puedan ir a la escuela”, dijo Rosa Elena de Lobo, presidenta de la Fundación Una Libra de Amor.
Y es que la cadena sigue sumando. “Invitamos a todas las empresas a aportar su grano de arena para este tipo de iniciativas.
Si lo hiciéramos, juntos podríamos ayudar a que los niños que carecen de útiles escolares puedan tener un incentivo para estudiar”, agregó Mey Hung, gerente de Asuntos Corporativos de Wal-Mart Honduras.