Honduras
El peligro inminente en el que reciben clases Alex Joel López y los demás alumnos de la Escuela José Ángel Ulloa, ubicada en la colonia del mismo nombre, se reducirá muy pronto.
A raíz de una serie de publicaciones en las que EL HERALDO develó el pésimo estado de la infraestructura de este centro escolar, se logró atraer la atención de las autoridades educativas.
En una reunión de emergencia en las instalaciones de la escuela, donde estuvieron presentes miembros del patronato de la comunidad, autoridades de la Secretaría de Educación, padres de familia y docentes, se logró consensuar buscar una solución inmediata a fin de salvaguardar la vida de maestros y alumnos.
Soluciones a corto plazo
María Elena Estrada, directora del departamento de Construcciones Escolares del Ministerio de Educación, manifestó que el propósito de la reunión con tantos participantes, era lograr consensuar las medidas a tomar.
“Hemos programado esta reunión de emergencia para plantearle a los maestros y demás, las alternativas que nosotros traemos, pero al final queremos que todos lleguemos a un solo acuerdo”, dijo Estrada.
Como resultado de la misma, con pleno consentimiento de todas las partes se llegó a varios acuerdos.
El primero, demoler las aulas de concreto que tienen mayores daños y que están a punto de venirse abajo en cualquier momento.
Para realizar la demolición, Estrada aseveró que la Secretaría de Educación extenderá un permiso para autorizarla.
Se echarán por tierra las paredes durante los próximos fines de semana para evitar que se presente un percance con los alumnos, y correrá por cuenta de los padres de familia y patronato de la colonia.
El segundo acuerdo es que un topógrafo del mismo ente gubernamental realizará un estudio del terreno para colocar un cerco de lámina que restrinja el paso de cualquier persona al terreno con mayores daños.
Los fondos del programa Matrícula Gratis de este año, que corresponden a la escuela, serán invertidos para levantar el cerco.
Al realizar este proceso, los maestros y padres de familia decidieron que las clases no serán suspendidas en ningún momento.
Al demoler las aulas, los maestros tendrán que hacer uso únicamente de las seis de madera que recientemente se construyeron, y de las tres de concreto que aún no han sufrido daños severos.
Además, se acordó formar una comisión que estará conformada por dos miembros de las partes representadas en la convocatoria.
El dictamen
Asimismo, las autoridades de Educación se comprometieron a agilizar el dictamen que debe emitir el Comité Permanente de Contingencias (Copeco).
También se está a la espera de otro informe solicitado a la Secretaría de Recursos Nacionales y Ambiente (Serna) de parte de César Salgado, director del Fondo Hondureño de Inversión Social (FHIS), quien el lunes inspeccionó el lugar y consideró que ya no se debe seguir utilizando.
Con el resultado de los mismos, las autoridades determinarán si la escuela será reubicada en otra zona, o si se toman otras medidas como construir aulas nuevas en el mismo lugar.