ElHeraldo.hn »  Tegucigalpa
1 de 7 en Tegucigalpa   SIGUIENTE » 

La cremación, una difícil elección

Capitalinos cuentan con una opción diferente a la hora de decidir cómo quieren ser sepultados, sin terraje ni camposantos
26.02.09 - Actualizado: 27.02.09 09:19am - Nolvia Eguigure: nolvia.eguigure@elheraldo.hn

   Imprimir  Enviar

Tegucigalpa,

Honduras

No es fácil enfrentar que toda una vida cabe en una pequeña urna.

La muerte como el hecho de dejar de respirar, ser colocado en un ataúd y luego sepultado en un agujero de tres metros bajo tierra es el proceso tradicional que todo ser humano enfrenta.

Sin embargo, la conciencia de que los camposantos empiezan a ser insuficientes en la capital, sobre todo para los más pobres, y los avances de la modernidad traen consigo una nueva modalidad que hasta hace poco era privilegio de los países desarrollados.

Se trata de la cremación, una opción diferente para despedirse de este mundo, que desde el mes de septiembre de 2008 funciona en la capital.

Aunque el solo hecho de morir dignamente ya constituye un privilegio que no todos pueden pagar, la cremación es solo una forma diferente y considerada, un proceso simple que acelera el proceso natural de descomposición de una persona mediante el uso de calor, reduciéndolo a cenizas.

Gana adeptos

Nadie espera fallecer y menos dejando a sus familiares un costoso problema en gastos mortuorios, que buscando lo más cómodo suma los 80 mil lempiras.

El servicio de cremación, que en la capital se maneja desde una oficina ubicada en el barrio La Bolsa, frente a Soptravi, que pertenece a la funeraria Jardines del Recuerdo, es según el gerente, Marco Raudales, más barato que el tradicional.

“Este tipo de servicio contribuye a reducir los espacios de terrenos en los cementerios, a la vez es un proceso muy completo; el ahorro es de un 46 por ciento más barato que si se optara por un servicio de inhumación tradicional”, explicó.

Según datos de un sitio católico, la cremación fue aceptada en el concilio ecuménico de 1962.

Según el canciller de la iglesia Católica, Carlo Magno Núñez, esta institución no está en contra de la cremación y personalmente él cree que es una opción ante la falta de espacios en los cementerios de la ciudad.

“La iglesia no se opone, al final es una decisión que los familiares del difunto deben tomar”, dijo.

El proceso

El horno, donde desde que comenzó el servicio se han cremado 21 capitalinos, se encuentra en San Pedro Sula; sin embargo, aquí se maneja a través de las oficinas del barrio La Bolsa.

Igual que las funerarias tradicionales, como las 77 que funcionan en Tegucigalpa y Comayagüela, esta ofrece planes de pago familiares e individuales.

Un solo paquete incluye cremación, urnas cinerarias de madera, metal o mármol, nichos, traslado de los restos a la capital industrial, ataúdes de arriendo para la movilización del cuerpo, exhumación y traslado de restos desde otros cementerios.

Los costos varían según lo que pida el cliente. El proceso de cremación dura unas 2 horas y media aproximadamente, dependiendo de la contextura de la persona fallecida, en cuanto a estatura o peso.

No se permite a los familiares presenciar el proceso de cremación, para preservar la integridad emocional y física de las personas.

“Este sistema de cremación no produce ninguna clase de desechos que puedan afectar el ambiente y a su vez elimina toda posibilidad de infecciones, y la causa de epidemias y otros riesgos ambientales, como lo es el proceso de inhumación de cadáveres”, detalló Raudales.

Morir no es barato

Los capitalinos se enfrentan a diario al costo de morir dignamente.

La mayoría no está preparado y menos al ser conscientes de que solo un lote de terreno vale unos 45 mil lempiras, la sala velatoria oscila en unos 12 mil, el ataúd más barato no cuesta menos de 12 mil lempiras y la preparación del cuerpo vale 3,500 lempiras.

La cremación es solo una nueva y moderna opción que es aprobada por la iglesia católica, sin embargo, su costo no es tan económico.

Solo la preparación y traslado del cuerpo tiene un costo de 17 mil lempiras, la urna anda en 2,900 a más, 8 mil 900 para el ataúd de renta y 8 mil de traslado del difunto de la capital a San Pedro Sula.

Sin embargo, cada vez más personas se suman al pago de paquetes para apartar este servicio con tiempo, antes que llegue del momento final.

Los “gustitos”

Quienes eligen la cremación tienen a su disposición urnas de diferentes estilos, materiales y tamaños.

Hay para niños, adultos y jóvenes, utilizando estilos europeos, monarcas, rectangulares y en forma de ángeles.

“Muchas veces los familiares de las personas desean quedarse con los restos de sus seres queridos y los dividen en pequeñas urnas llamadas keepsake, donde se pueden dividir las cenizas”, detalló Raudales.

En San Pedro Sula, este servicio comenzó hace cinco años, aunque hasta septiembre de 2008 se abrieron oficinas en la capital.

“Las personas todavía están pensando que la cremación no es algo seguro, pero es un sistema donde los familiares economizan una gran cantidad de dinero”, dijo Paola Acosta, encargada de la funeraria en la capital.

Más noticias

ElHeraldo.hn »  Tegucigalpa
1 de 7 en Tegucigalpa   SIGUIENTE » 

opciones de texto  « AGRANDAR  ACHICAR » 



Las cenizas son guardadas en los nichos cinerarios, siempre con la aprobación de los familiares del difunto.
Las cenizas son guardadas en los nichos cinerarios, siempre con la aprobación de los familiares del difunto.

NOTICIAS RELACIONADAS

» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 

TODOS LOS TITULOS DE ESTA SECCION

» 
» 
» 
» 
» 
» 
» 

   PUBLYNSA S.A. Todos los Derechos Reservados © 2014