Honduras
Las actividades del trabajo educativo social de último año debían ser netamente de carácter humano.
Los 34 alumnos del segundo de bachillerato del instituto evangélico Vida Abundante no objetaron nada cuando su maestra de salón, Mayra Sierra, les propuso algo que sí llenaría las expectativas.
La propuesta fue que cada alumno promoviera en cada salón de clases la campaña de la Maratón del Saber, que exitosamente promueve EL HERALDO desde hace cinco años, a través de Soli-Diario.
La idea era que cada alumno donara un cuaderno o cualquier material educativo para apoyar la campaña.
La iniciativa contagió el corazón de todos los educandos del centro educativo y muchos dieron más de lo solicitado.
El resultado fueron cientos de cuadernos, lápices, colores, marcadores, borradores y sacapuntas que ya fueron entregados al diario para que puedan llegar a las manos de miles de niños necesitados.
La respuesta
Mayra Sierra, docente del centro educativo, destacó que la iniciativa de los chicos fue bien respaldada por todos los alumnos de la escuela.
“Nos motiva el deseo y la responsabilidad de desarrollar los valores de generosidad y solidaridad, que ellos sean capaces de dar de lo que tienen a los menos favorecidos”, señaló.
No obstante, existe un objetivo más especial: la satisfacción de hacer a miles de niños felices.
Este es el segundo año consecutivo que el instituto Vida Abundante apoya la noble causa de Soli-Diario. Sierra destacó que mientras existan campañas tan generosas como la de EL HERALDO, la institución siempre estará en la mejor disposición de apoyar.
Este es el quinto año consecutivo que este rotativo hace el llamado al corazón bondadoso de los capitalinos y hondureños en general para poder hacer realidad el sueño de educarse a seis mil niños de escasos recursos económicos a nivel nacional.
Desde el inicio, la campaña ha logrado siempre sobrepasar sus metas.
El primer año, la meta era apoyar la educación de dos mil infantes y luego cada año se suman mil más.
Es así que este quinto año, nuestra misión es dibujar sonrisas en seis mil caritas que se educan con esfuerzo en escuelas de zonas postergadas.