Honduras
Las calles del más antiguo y famoso bulevar de Tegucigalpa están tapizadas de baches.
Desde su inicio hasta el final, el bulevar Morazán está adornado por más de 200 agujeros en su pavimento.
Esta zona comercial que aglutina restaurantes, bares, discotecas, instituciones bancarias y todo tipo de servicios para los capitalinos está condenada a que sus calles desaparezcan.
A pesar de ser uno de los más importantes de la capital, sus vías se encuentran en un deplorable estado. En algunas ocasiones estas han sido repechados, pero no han pasado ni dos meses cuando los “cráteres de la luna” han vuelto a aparecer.
Los que sufren la tortura son los miles de conductores que a diario utilizan esta vía de comunicación para desplazarse en la capital.
Las quejas de los afectados son constantes, pues sus automotores han sufrido serias averías, los amortiguadores y la carrocería han sido los testigos mudos de esta irresponsabilidad.
“Nos urge que reparen las calles de este bulevar, ya no aguantamos tanto bache. Parece que tenemos una capital acéfala. El alcalde solo aparece en cuestiones políticas y después no hay autoridad en esta ciudad”, expresó muy indignado Elvin Lanza, un conductor de taxi.
“El deterioro de la mayoría de calles y avenidas es notable”, agregó.
Y es que al parecer el intensivo plan de bacheo con el que cuenta la comuna capitalina no ha podido vencer los baches del bulevar Morazán.
En días anteriores, las cuadrillas de bacheo se apostaron en algunos puntos del bulevar, pero solo rellenaron de asfalto los hoyos más enormes, dejando siempre el tapiz de baches.