Honduras
La serie de reportajes que evidenció la odisea que viven los capitalinos abordo de las unidades del transporte urbano sigue cosechando frutos.
A dos meses de las publicaciones de EL HERALDO, los “ataúdes rodantes” van siendo desplazados por modernas unidades en varios puntos de la capital.
A la fecha ya suman 20 las unidades nuevas, que reemplazarán a igual cantidad de chatarras en diferentes rutas capitalinas.
Los empresarios del rubro de la zona de Comayagüela han invertido cerca de 23 millones de lempiras en la nueva flota de buses.
En respuesta a los operativos de Tránsito, Soptravi, Policía Municipal y hasta de la Fiscalía del Ambiente, la Asociación de Transportistas de Comayagüela introdujo 10 modernas unidades casi de inmediato.
No obstante, esta iniciativa de los empresarios del rubro enfrenta una fuerte limitante. Casi el 80 por ciento de estas no pueden comenzar a operar, debido a la competencia de los buses rapiditos.
Henry Maradiaga, conductor asignado a una unidad nueva, denunció que sus compañeros de los “rapiditos” operan de una manera ilegal y no les permiten trabajar libremente.
En esta semana tenían que haber entrado a operar al menos 10 unidades en las rutas de la colonia San Francisco, Arturo Quezada, Nueva Suyapa, Flor del Campo y La Peña, pero no pudieron por esa razón.
Las modernas unidades fueron adquiridas por medio de préstamos con la banca, motivo por el cual los transportistas están sumamente preocupados.
“La Dirección Nacional de Transporte debería investigar estas irregularidades”, comentó Jaime Ventura, transportista.