Honduras
Los rayos del sol empezaban a abrazarlos, pero erguidos como soldados los niños esperaron con paciencia.
Los 96 alumnos del jardín de niños Óscar Colindres y de la escuela Alejandro Aguilar de la comunidad de La Avispa, San Francisco de La Paz, Olancho, esperaban sentados en el patio al equipo a la Maratón del Saber de EL HERALDO.
Los pequeños nunca imaginaron que su sueño de tener mochilas y útiles escolares nuevos se convertiría por fin en realidad gracias al aporte que hacen a Soli-Diario por quinto año consecutivo personas, empresas e instituciones.
La comunidad, ubicada a dos horas de Juticalpa, recibió los embates de la naturaleza a finales de 2008, lo que acrecentó más las necesidades de los pobladores.
La bienvenida
Con un acto especial, los niños, maestros y padres de familia recibieron al equipo de este rotativo. El programa inició con una plegaria al Creador y luego, como buenos hondureños, los 96 pequeños cantaron al unísono el Himno Nacional.
Edwin Mendoza, de nueve años y alumno del cuarto grado, saltó literalmente de emoción cuando llegó la hora de la entrega. Colocado en una ordenada fila junto a sus 95 compañeros, expresó emocionado un “¡Gracias EL HERALDO!” que fue apoyado por los demás.
Con una enorme sonrisa, estos hondureños que anhelan cumplir sus sueños de convertirse en profesionales recibieron mochilas que contenían cuadernos, lápices, borradores y sacapuntas, entre otros.
La jornada de entrega la hicieron más amenas las mascotas de la campaña: Lápiz y Borrador, que involucraron a los pequeños en diversos juegos.
Solidaridad
La Maratón del Saber, que por quinto año consecutivo lleva útiles escolares a niños de escasos recursos, es posible gracias a la generosidad de empresas, instituciones y personas que al igual que EL HERALDO están comprometidos con la educación.
La suma de cuadernos, lápices, borradores, colores y pegamento logra dibujar sonrisas y contribuye a la formación académica.
Hasta el momento, se han entregado ayudas en Esquimay, Pespire, y Coraicito en Choluteca; aldea San Jorge, La Venta y San Buenaventura en Francisco Morazán; y Laure Abajo, Nacaome.