Honduras
El arte es el nuevo ingrediente que Operación Sonrisa utiliza para cambiar el rostro de miles de niños capitalinos con labio leporino y paladar hendido.
Y es que para seguir cumpliendo ese propósito, las autoridades de esa institución benéfica han creado un Mural de las Sonrisas, donde las personas e instituciones solidarias pueden plasmar su nombre a cambio de una aportación.
Giannina Güell, directora ejecutiva del centro, confirmó que “el propósito del mural es recaudar fondos y seguir con la labor de operar a más niños con este tipo de problemas”.
En esta obra de arte elaborada en una pared externa del edificio, los niños pueden apreciar todas las empresas, instituciones y personas que han hecho su donativo.
Las aportaciones son de 100, 500 y dos mil dólares, y según el monto donado se determina el tamaño del mosaico.
El mural se comenzó a pintar en octubre del año pasado y recientemente se dio por inaugurada la primera etapa.
“En la parte del cielo están tres ángeles que representan a tres voluntarias de Operación Sonrisa que nos ven desde arriba, (Eloisa Membreño, Elvia Baez y Anabella Casalvolone), entonces los niños ven eso”, comentó.
La obra fue pintada por la artista plástica hondureña Sandra Lardizábal. Esta es una manera original de que los beneficiados conozcan a quienes les han ayudado.