Honduras
60 años han pasado desde que María Rosa Leggol decidiera tomar los hábitos y consagrar su vida en entero al servicio a Dios y al prójimo.
Hoy, más de 41 mil hondureños tienen en esta religiosa a una madre de verdad. Con una misa de acción de Gracias, Sor María Rosa celebró recientemente seis décadas de entrega a las causas de los desposeídos.
A lo largo de este tiempo, la religiosa ha logrado crear en el país organizaciones con el fin de atender a los más pobres, entre estas se encuentra la Sociedad Amigos de los Niños, al igual que las comunidades y centros como Flor Azul, Nuevo Paraíso, Hogares Pedro Atala y Reyes Irene Valenzuela.
“Son 60 años de vida religiosa y estoy muy agradecida con Dios porque me ha dado la oportunidad de servir a mi pueblo. Ya son más de 41 mil hermanos los que he apoyado”, declaró.
Y es que su vocación de servicio fue más grande que la prueba de ser huérfana.
Viviendo esa experiencia en carne propia, Sor María Rosa creció siempre con el sueño de ayudar a los niños que estaban en su misma situación. Su misión se ha cumplido pues toda su vida la ha entregado a servir a los demás.