Honduras
Fue una noche de zozobra y angustia la que se vivió. El aguacero que azotó la capital la noche del martes trajo llanto, tristeza, desaliento, y cuantiosas pérdidas materiales a la ciudad.
No fue para menos. Los 49 milímetros de agua que cayeron sobre la ciudad fueron suficientes para hacer sucumbir 10 viviendas, e inundar 50 más.
La preocupante cifra deja alrededor de 120 personas damnificadas y unas 270 más, afectadas.
La vivienda de doña Suyapa Cárdenas, en la residencial Lomas del Nabú, pagó las consecuencias de la mala construcción de una boca calle en la cima de un cerro.
La saturación de agua en la parte alta lo hizo ceder más de 10 metros. El alud de tierra rompió la puerta principal y las celosías de las ventanas y agrietó severamente las paredes.
Aparte que dejó sin paso a aproximadamente 30 vehículos de un estacionamiento público de la zona.
La furia del agua también alcanzó una casa en la Canaán número uno, la que resultó dañada a raíz de la caída de un muro sobre el inmueble. Los ocho habitantes de la vivienda resultaron ilesos pero damnificados.
Además, cinco capitalinos fueron evacuados de emergencia en la madrugada, luego de que su vivienda de madera, ubicada en la colonia Campo Cielo sucumbiera a los embates de la naturaleza.
Una vivienda resultó semi destruida en la colonia Altos del Divino Paraíso, en el anillo periférico. Otras seis personas fueron evacuadas.
En la colonia Fuerzas Unidas, se registraron cuatro inmuebles derrumbados más la evacuación de 30 vecinos de la zona.
En la colonia Villa Cristina, un muro perimetral cedió a las lluvias, causando el colapso de una vivienda.
Los elementos del Cuerpo de Bomberos socorrieron a una familia completa que resultó afectada con la destrucción de su casa, a raíz de la caída de otro muro en la colonia Las Joyas.
50 casas inundadas
Otros sectores de la capital fueron víctimas de las temibles inundaciones.
Tres viviendas se llenaron de agua hasta la mitad en la colonia Nueva Danlí. Unas 32 personas se reportan damnificadas.
En la colonia Iberia, dos casas quedaron a merced de las aguas. Los socorristas reportaron 22 personas afectadas.
Hasta la mañana de ayer, unos dos mil habitantes de la colonia Francisco Morazán, no contaban con el servicio de energía eléctrica en sus casas, debido a que un frondoso árbol que se vino abajo con las lluvias, arrancó los cables del tendido eléctrico.
Las lluvias inundaron por tercera vez consecutiva, la séptima avenida de Comayagüela. Las pérdidas en mercadería fueron cuantiosas.
Asimismo, se reportó la caída de cinco árboles en diferentes puntos y el derrumbe de varios cerros de la capital.
Sumado a ello, las calles y avenidas de la ciudad, volvieron a convertirse en turbulentos ríos, dejando gran cantidad de sedimento a su paso.
La tormenta, producto del paso de la onda tropical número cinco, y el sistema de baja presión que cruza el país, provocó considerables grietas en las paredes de cinco salones de clases de la escuela María Elena de Santa María, ubicada en la colonia Nueva Capital.
Los daños son evidentes, al grado que luego de una inspección, el Cuerpo de Bomberos recomendó desalojarlo de inmediato.
Ante el peligro que acecha a más de 450 alumnos, las autoridades del centro educativo decidieron suspender las clases ayer y hoy.
El cerro El Berrinche cedió 30 centímetros más a la ribera del río Choluteca.
El alcalde Ricardo Álvarez hizo una inspección en la zona para crear conciencia en la gente para que desalojen el área cuanto antes.
* Reporte de daños:
50 casas inundadas en distintos puntos de la ciudad.
10 viviendas destruidas.
Seis muros caídos.
Tres árboles caídos
Decenas de colonias sin servicio eléctrico.
Represas aumentan sus niveles
Los embalses que abastecen de agua a la capital han adquirido un sorprendente aumento en su niveles de almacenamiento, producto de los últimos aguaceros.
La represa La Concepción ha recuperado seis millones de metros cúbicos de agua, solo en dos días de intensas lluvias, alcanzando 19 millones 560 mil metros cúbicos.
El embalse Los Laureles alcanza los ocho millones 130 mil metros cúbicos con la recuperación de 2.5 millones de metros cúbicos con las lluvias.
El Picacho es el que tiene la mejor recuperación pues pasó de 330 litros por segundo a 900 litros.