Honduras
El peligro ha aumentado para los pobladores de la colonia Guillén.
A la bomba de tiempo que representan los constantes deslaves de tierra, se le han sumado dos detonantes más que podrían provocar que explote en cualquier momento: la ruptura de las tuberías de aguas negras y el tendido eléctrico averiado.
Y es que la amenaza de morir soterrado se ha incrementado con la fuga de aguas residuales que saturan aún más el suelo y el subsuelo.
No solo ese es el peligro de que las viviendas cedan por completo, también las pestilentes aguas que corren por la calle principal representan un foco de contaminación para los habitantes de este sector de la capital.
Las heces fecales circulan por la superficie donde los más indefensos: los niños, tienen contacto y pueden contraer una severa infección gastrointestinal.
El hedor es insoportable y amenaza con desatar una epidemia en la zona a vista y paciencia de las autoridades del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA), ya que los vecinos aseguran que el viernes pasado llegó una cuadrilla de ese ente a supervisar únicamente el problema sin aportar una solución.
El riachuelo que corre por la calle va a desembocar a varias viviendas ubicadas en la colonia Santa Rosa, que se encuentra en la parte baja del cerro.
La corriente de las aguas pestilentes ha provocado daños al muro de una casa.
Ante la emergencia
Los movimientos continúan producto de la humedad que han dejado las lluvias y las fugas de agua, por lo que las paredes, pisos, muros y calles siguen agrietándose.
No tener adónde ir ha hecho que los afectados tomen sus propias medidas de supervivencia como realizar algún tipo de reparaciones en sus viviendas, que se ajusten a sus bolsillos.
“Hemos reparado, con la contribución de los vecinos, algunas tuberías de agua potable colocándolas superficialmente porque el SANAA no nos ha resuelto nada”, declaró Francisca Coello.
A esta problemática se suman, a causa de los deslaves de tierra, los postes del tendido eléctrico que han cedido un poco y varios cables se han reventado, dejando desde el fin de semana a varias personas sin el fluido eléctrico.
La Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) tampoco ha llegado al lugar para reparar el cableado que está a punto de provocar un corto circuito.
Con las uñas
Juan Bautista, integrante del Comité de Emergencia Local (Codel) de la colonia, declaró que no les han brindado ningún tipo de herramientas ante una emergencia y que la alternativa es orientar a la población sobre la ruta de evacuación y que permanezcan en alerta.
“No contamos con herramientas de trabajo para utilizarlas ante una emergencia, nuestro megáfono es nuestra garganta para hablarle a los vecinos y entre los ocho integrantes del Codel nos turnamos para hacer vigilia durante las noches, especialmente cuando llueve”, aseveró.
Entretanto, Roberto Mendoza Garay, director del Comité de Emergencia Municipal (Codem), reiteró que la Alcaldía Municipal no cuenta con los recursos para hacer algo más por los pobladores del lugar.
“La Alcaldía Municipal ha hecho lo que está a su alcance, el Gobierno Central le ha negado la ayuda, que es para los capitalinos. De nuestra parte solo podemos orientar a la población para que utilice las rutas de evacuación y nosotros les auxiliamos ante una emergencia”, declaró.
Este ente de socorro lo único que recomienda a los afectados es que evacuen lo más pronto posible. En octubre del año pasado se colocaron 15 medidores manuales en la zona para detectar cualquier nuevo movimiento, pero con los derrumbes solo diez se encuentran en buen estado.
Los expertos del Codem aseguran que hasta el momento no se ha registrado ningún tipo de movimiento telúrico o que la falla de El Reparto se haya activado.
Ahora, lo que más urge en la zona de la Guillén es que el SANAA y la ENEE envíen las cuadrillas para proceder a reparar los vitales servicios, ya que las fugas de agua ocasionan severos daños en las viviendas, así también los cables pueden desatar un incendio en el lugar.
“Como Alcaldía ayudamos con un terreno”
Los pobladores de la colonia Guillén se sienten abandonados por las autoridades municipales que afirman que no cuentan con los recursos para reubicar a estos vecinos en una zona segura.
Mario Pineda, regidor de la comuna capitalina y coordinador de la Comisión Salvando Vidas, manifestó que la Alcaldía tiene a la disposición varios lotes para que las personas de la Guillén y todas aquellas que viven en zonas de riesgo, puedan optar a uno.
“Nosotros les podemos dar un terreno, pero dentro del casco urbano no es posible, sino en los alrededores”, dijo. Los afectados de la Guillén interesados en un terreno pueden abocarse al Codem, en donde se realiza el estudio debido.
Pineda agregó que el terreno es gratuito y se otorga a aquellos que residan por varios años en la zona de riesgo.