Honduras
La educación de cientos de niños capitalinos no solo encuentra obstáculos en docentes que se niegan a impartirles el pan del saber, los inmuebles donde reciben clases también se han vuelto una amenaza.
Desde hace años, muchos directores, padres de familia y alumnos vienen exponiendo ante las autoridades educativas la deplorable situación en la que se encuentran muchos centros escolares, pero la negligencia no ha permitido dar respuesta a la situación.
La presente temporada de lluvias ha dañado considerablemente desde salones de clase, hasta muros perimetrales.
A esto hay que sumarle también otros problemas como de mobiliario o el deterioro del mismo y la falta de material didáctico indispensable para una educación de calidad.
Frente al peligro
Daniel Alejandro Argueta, alumno del cuarto grado, ve con tristeza cómo una parte del muro perimetral de su escuela Monseñor Ernesto Fiallos, ubicada en a colonia del mismo nombre, se cayó a consecuencia de las lluvias y del seísmo de 7.1 grados que el pasado 28 de mayo estremeció al país.
A partir de ese momento, el centro educativo, que cuenta con una población escolar de 600 alumnos, ha quedado expuesto a la inseguridad.
Personas amigas de lo ajeno libremente se introducen en las aulas, incluso el personal docente ha sido víctima de asaltos.
En la hora de recreo los niños no pueden salir a jugar, por temor a ser víctimas de la delincuencia.
“Con el muro en estas condiciones peligra la seguridad de nuestros niños. Además, en la escuela hay tantas cosas como computadoras y otros enseres”, informó Mirna Rosario Castro, presidenta de la sociedad de padres de familia.
Con urgencia, las autoridades del centro escolar hacen un llamado a las autoridades del Fondo Hondureño de Inversión Social para que les ayuden a levantar el muro, colocarle alambre serpentina y reparar la malla metálica que cubre los barrotes de las ventanas de las aulas que están destruidas.
Techos que son coladores
Las lluvias hacen interrumpir las clases en las escuelas República de Honduras número de 2, localizada en la colonia Altos del Paraíso y la óscar Castro Tejada, ubicada en el sector de la Peña Vieja.
Los techos de estos inmuebles están en condiciones deplorables que fácilmente dejan pasar la lluvia, dejando los salones de clase completamente inundados
En el caso de la Escuela República de Honduras, donde tres aulas están sin prestar servicio, maestros y alumnos siguen esperando respuesta por parte de las autoridades de la Secretaría de Educación .
El personal administrativo junto con los padres de familia han decidido abrir la cuenta 21-106-002513-3 en el Banco de los Trabajadores con el objetivo de recaudar fondos y así iniciar un proyecto de reparación de las aulas.
El presente invierno también amenaza con dejar sin establecimiento a más de 700 alumnos de la escuela óscar Castro Tejada.
En el techo solo quedan restos de lo que antes fue el cielo raso, pues las lluvias han hecho que se caiga en pedazos, poniendo en riesgo la vida de los menores.
Santano Rubio, sub director del centro escolar, manifestó que no hayan a qué autoridad gubernamental acudir para solicitar ayuda, ya que al parecer estas se quedan en falsas promesas.
El docente explicó que en esta escuela urge que se cambie toda la estructura del techo, pero la inversión para realizar este proyecto sobrepasa más del millón de lempiras, con los que no cuentan.
“El techo de esta escuela que es de asbesto constituye un peligro tanto para los niños como para los docentes”, explicó Rubio.
Esta solo es una muestra de algunos de los centros educativos afectados por las lluvias. Las presentes autoridades de Educación están llamadas a actuar con diligencia y ofrecer respuestas inmediatas a la problemática.
* Deficiencias: Muros perimetrales que se encuentran por el suelo, techos destruidos y llenos de goteras y paredes rajadas son, entre otros, los problemas que enfrentan las escuela públicas a consecuencia de la presente temporada de lluvias.
La niñez bajo amenaza
En su mayoría, las escuelas de la capital están en condiciones deplorables. El año lectivo inicia y termina sin que las autoridades correspondientes se preocupen por ofrecer alternativas a esta problemática.
La Escuela República de Chile, ubicada en el barrio El Reparto, es uno de los centros cuya estructura se ha vuelto antipedagógica, además que carece de mobiliario.
La Escuela José Ángel Ulloa es otro de los centros cuyas paredes están agrietadas a consecuencia de una falla geológica que atraviesa por el sector.