Honduras
Los capitalinos podrían volver a utilizar la carreta de bueyes o el caballo como medio de transporte.
Aunque parezca un chiste, de no buscarse una solución definitiva, los 1,100 kilómetros de la red vial de Tegucigalpa y Comayagüela volverían a ser caminos de herradura.
Al enorme parque vehicular conformado, según la Dirección Nacional de Tránsito, por 320 mil automotores, se suma el copioso invierno que es el responsable en un 80% de la destrucción.
Las obras en las cuales las autoridades municipales aseguran invirtieron millonarias cantidades, fruto de la recaudación de los impuestos que pagan los capitalinos, han sido en vano.
Las lluvias han labrado el asfalto de la red pavimentada, aumentando la cantidad de baches. Si a inicios de este año sumaban uno por cada capitalino, ahora estos han crecido el doble.
Las respuestas
Si de los 600 kilómetros de red vial no pavimentada se habla, esta ya es casi inexistente. La falta de cunetas de aguas lluvia ha contribuido al deterioro de las calles, por las que cada día resulta imposible transitar.
Pero la respuesta de las autoridades locales es la misma.
El gobierno de Manuel Zelaya no desembolsó el presupuesto que le corresponde a la comuna y siguen esperando que el Congreso Nacional apruebe el cobro del peaje, con cuya recaudación esperan restablecer las vías.
Don Ernesto Zepeda, un capitalino que reside en la Kennedy, no cree que algún gobierno sea capaz de mejorar el estado de las carreteras no solo de la capital, sino de todo el país. “Tengo varios años de vivir en la Kennedy, antes en la Sagastume, y sueño que tal vez dentro de algún tiempo contaremos con calles decentes”, dijo.
Pero esta concepción podría cambiar. Roberto Mendoza Garay, director del Comité de Emergencia Municipal (Codem) dijo que el actual gobierno acaba de aprobar el desembolso del cinco por ciento del presupuesto general de la República, que le corresponde a la Alcaldía capitalina.
Aunque la mayoría será invertida en obras de mitigación y prevención de desastres, se espera que una parte sea para la recuperación de la red vial.
Y es que el origen del desastre en que se ha convertido la red vial no está en las lluvias, estas son solo el detonante.
Guillermo Pache, del Colegio de Ingenieros Civiles de Honduras (CICH), afirma que en la capital solo se realiza un proceso de bacheo y no se le da mantenimiento preventivo a las calles que tienen 30 años de edad.
“Todos sabemos que no contamos con una red vial en buenas condiciones, pero esto requiere de un trabajo a profundidad. La Alcaldía no puede tapar baches cuando hay una saturación de agua en el subsuelo, antes se debe realizar un estudio de las zonas. El enemigo principal del asfalto es el agua”, detalló.
El experto apuntó que es necesaria la reconstrucción de calles con pavimentos flexibles, porque tienen un mayor tiempo de duración.
Medidas urgentes
Un buen número de los enormes agujeros que tapizan la ciudad son ocasionados por el colapso del sistema de alcantarillado sanitario.
Juan Diego Zelaya, gerente general de la Alcaldía, anunció que se necesitan 2,300 millones de lempiras para recuperar a un 100% la red vial de la ciudad.
“La falta de fondos nos obliga a trabajar con lo que tenemos. La aprobación del peaje es una muy buena solución ante la falta de recursos”. Zelaya indicó que “no pedimos manejarlo nosotros sino a través de un fideicomiso regulado por una junta de vigilancia que garantice la transparencia en el uso de los fondos. Sabemos que en esta temporada la red vial se daña hasta en un 40% más de lo debido”.
Autoridades del departamento de Infraestructura de la Alcaldía detallan que las zonas que presentan mayor deterioro de sus calles son la colonia Kennedy, Miraflores, La Esperanza, 21 de octubre, entrada a las Hadas y barrio Los Profesores, por mencionar algunas.
Juan Carlos Zepeda, presidente del patronato de La Joya, denunció que desde hace dos meses los vecinos de la colonia ya no soportan un derrame de aguas residuales en la calle principal, que la ha deteriorado aún más.
Este problema se agrava con las lluvias. “Desde hace varios meses he hecho varias llamadas al SANAA para que lo resuelvan, pero se hacen los oídos sordos”, manifestó.
* Realidad: La falta de presupuesto obliga a las autoridades de la Alcaldía a trabajar en orden de prioridades en varios sectores de la ciudad.