Honduras
En un peligro latente se ha convertido un muro de al menos 2.5 metros de altura, ubicado en la 13 calle, tercera avenida del barrio El Obelisco.
Y es que el viejo edificio en donde antes funcionaba el Ministerio de Trabajo, ha comenzado a desplomarse.
Los daños del inmueble son tan notorios que el muro perimetral con dirección a la calle amenaza con caer por completo.
Los transeúntes que a diario circulan por el lugar se exponen a que la pared les caiga encima.
Doble peligro
Evitando que algún pedazo de concreto los lastime, muchos usuarios de la transitada vía se ven obligados a caminar por la calle. La acera se encuentra llena de desperdicios de construcción.
Don Julio Medina, un transeúnte que obligatoriamente tiene que hacer uso de esta calle para llegar a su trabajo, indicó que su preocupación es que en cualquier momento pueda venirse todo el muro y causar un accidente.
“A veces, uno no haya qué camino tomar, porque si se pasa por la acera corre el riesgo de que el muro le caiga encima o irse por la calle a expensas de que lo atropelle un carro”, comentó.
El derrumbe del muro ha generado molestias en decenas de afectados pues imposibilita el paso vehicular hacia el centro de la capital y otros lugares aledaños.
“Es urgente que se busque solución a este problema pues se están exponiendo vidas humanas”, demandó Keila Benítez, una vecina de la zona.
La opción que los afectados ven más conveniente es que se demuela por completo este edificio en ruinas, antes de que las lluvias lo hagan.
El viejo edificio tiene más de cuatro décadas de haberse construido y casi 10 años de permanecer en total abandono.
El paso del devastador huracán Mitch hizo estragos en la zona de Comayagüela y el edificio no se salvó de la furia de sus aguas. Desde entonces, no se volvió a utilizar ni a darle mantenimiento alguno.
Es urgente que las autoridades municipales y del gobierno evalúen el estado de muchas edificaciones que se han convertido en una amenaza para los capitalinos.
* La amenaza: La vetusta edificación lleva más de cuatro décadas de haberse construido y 10 años de permanecer en completo abandono.